La reunión de tres destacados solistas afincados en nuestra ciudad era inevitable que ofrecería el resultado que pudimos apreciar, un excelente recital de cámara. Carbonell lleva años haciendo música de cámara en un nivel plausible. Lépez y Tiburcio son los solistas en sus instrumentos de la Orquesta Sinfónica de Salta. Cada uno con sus poderosas individualidades, se animaron a compartir sus manifestaciones para entregar lo siguiente:
Camille Saint-Saëns fue un niño prodigio en el piano y también en la composición. De carácter algo irascible, de poca paciencia, fue hijo único habiendo perdido tempranamente a su padre. Hay muchas anécdotas de su destrato para con sus colegas y sus alumnos pero a cambio poseía una lucidez, una memoria y una cultura envidiables. Viajó mucho y esa circunstancia jugó a favor en lo relativo a sus conocimientos…
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