Una obra grande esperaba agazapada entre la Fanfarria que abría la temporada de la Sinfónica de Euskadi y la exitosa Carmina Burana, que ocupó toda la segunda parte del programa: Meditation. To the victims of Tsunami, de Toshio Hosokawa. La idea era atractiva: llevar al público una composición de un contemporáneo fundamental gracias a la atracción ejercida por el hit de Carl Orff. En la práctica la obra de Hosokawa pasó muy desapercibida en Bilbao, encontrando una recepción distante por parte de un público que masivamente iba a escuchar Carmina Burana y que con ese objetivo llenó el gran auditorio del Euskalduna. Lo cierto es que se escuchó una excelente versión de la cantata y la OSE hizo diana, si bien con un precio: lo demás quedó borrado.
Jun Märkl comenzó la interpretación de Orff con un O Fortuna vertiginoso, y durante toda la…
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