Desde hacía mucho -demasiado- tiempo faltaba la obra cumbre de Bellini, y uno de los títulos señeros de la lírica, de Madrid (no digamos ya del escenario del Real). Pero por suerte, en los dos repartos que he visto (hubo un tercero, que es de la primera función y el que más representaciones tiene a su cargo), casi todo ha funcionado bien o muy bien.
Se eligió la coproducción con Valencia, a cargo del actual director de Les Arts. Por supuesto, hemos tenido proyecciones y vídeos, como parece ser últimamente su marca indeleble. Lo que hace Livermore a veces convence, a veces no. Este es un ejemplo de la segunda de las posibilidades. No están mal los trajes (salvo el terrible de Oroveso) ni, sobre todo, las proyecciones, pero no parece haber demasiada idea, salvo la de hacer atravesar la obra (empezando por la obertura, lo que podría haberse…
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