Una de las narraciones más frecuentes con relación al renacimiento de la sinfonía en Viena en la segunda mitad del s. XIX refiere que los logros formales de las sinfonías beethovenianas abrumaban a los compositores de las generaciones siguientes quienes no se atrevían a intentar componer las suyas. Esta narración, obviamente, poco o nada tiene que ver con la realidad histórica. Las soluciones más innovadoras y "definitivas" de la forma sonata se debieron a Mendelssohn, algo que era reconocido universalmente por sus contemporáneos. Pero la asombrosa perfección de la Sinfonía Italiana no fue óbice para que el género pasara rápidamente de moda en beneficio de las fórmulas descriptivas promovidas por Berlioz y Liszt.El descubrimiento y estreno de la 7ª Sinfonía 'Inacabada' de Schubert en 1865 y su publicación en 1867 fue el punto de partida…
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