En mi artículo sobre un encuentro musical en Galilea aludí al primer Festival de Ópera Barroca en Akko (Acre) como empresa constructora de puentes entre dos realidades cuyo conflicto muchos esperan resolver con dos estados, uno israelí y otro palestino. Pero en lugar de puentes el gobierno israelí construye muros y los encerrados en Belén y Hebrón ya han dejado de creer en soluciones políticas viables. Pero de cualquier manera, agregué estos dos lugares a mi periplo. Porque allí también hacen música.
Menos de 150 kilómetros separan Acre de Belén pero recorrer esta distancia en automóvil es como hacer un viaje entre dos extremos tan alejados como la razón y el dislate. Acre y la costa mediterránea parecen remansos de armonía, pero todo cambia ya en los alrededores de una Jerusalén trágicamente distinta de la que visité hace mas de veinte…
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