Es siempre un placer en aumento visitar el auditorio Manuel de Falla, una joya arquitectónica de acústica excelente e inigualable enclave, y disfrutar de una velada con la Orquesta Ciudad de Granada, que muy probablemente sea la mejor de nuestra región. Con valentía, y luchando con dos enemigos a cual más cancerígeno, en su sexto concierto sinfónico se propuso un programa exclusivamente dedicado a la música de compositores de la Escuela de Viena.Aunque cueste admitirlo a la sección más conservadora del público, las obras que se presentaban están próximas a convertirse en centenarias, y su paso por la historia de la música las hacen merecedoras de una inclusión en cualquier temporada concertística. En el extremo diametralmente opuesto se encuentra aquel sector que defiende con su vida estas obras sin tener el más mínimo conocimiento ni…
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