En el programa de mano para esta representación semiescénica de Le Grand Macabre, Peter Sellars alude a la ambivalencia de este divertimento musical sobre la muerte de György Ligeti, estrenado en versión original en un mes de abril ocho años antes del abril de Chernobyl y reafirmado después de este incidente como versión definitiva en el Festival de Salzburgo de 1997.
Según Sellars la obra es irreverente, “toda hilaridad”, pero como el protagonista principal es la muerte, aquí no se trata solo de chistes. “Ligeti perdió casi toda su familia en Auschwitz y esto él se lo toma muy en serio.” Y también Sellars se lo toma en serio, hasta el punto de actualizar su catastrófica metáfora nuclear post Chernobyl a una actualidad similarmente premonitoria. “Cuando la pieza era nueva todos decíamos que era una locura, y ahora nos damos cuenta que…
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