El repertorio barroco se antoja inabarcable. La exploración de compositores consagrados está cambiando la percepción que teníamos sobre ellos. Ocurrió en el siglo XX con las óperas de Händel, y en torno al año 2000 con las de Vivaldi, en lo que ha sido un renacimiento espectacular de ambos. Otros esperan su turno. Pienso especialmente en Hasse y Porpora, pero también en Bononcini, sobre todo porque algunos buenos artesanos como Veracini ya han visto consagradas en disco sus obras maestras, en este caso ¡oh, casualidad! otro Adriano in Siria recuperado con todas las garantías (Prina, Hallenberg, Basso, Europa Galante y Fabio Biondi, en Fra Bernardo).
Con Pergolesi ha ocurrido algo parecido. Conocido fundamentalmente por su Stabat Mater, y en ópera por su opera buffa La serva padrona, sus óperas serias permanecían olvidadas. En 1992…
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