Chopin nunca concibió sus Ving-quatre Préludes, Op. 28 como un ciclo para ser interpretado como una obra unitaria. Este es un concepto acuñado por el disco a partir de la pionera grabación londinense de Alfred Cortot los días 5 de julio de 1933 y 20 de junio de 1934, publicados por EMI en 1934 en una caja de seis placas que alcanzó una enorme resonancia internacional. Luego siguieron diversos registros de los Preludios (Arrau, Rubinstein, Sokolov ...), aunque éstos siempre han sido mucho menos grabados que los Estudios y sobre todo los Nocturnos y Valses, quizá por considerarse 'obras menores'.Nikolai Luganski (1972) demostró sus cualidades musicales desde su infancia e ingresó a los cinco años en el Conservatorio de Moscú donde estudió desde los diez con una de las mejores pedagogas del piano, Tatiana Nikolayeva. Ganó su primer premio…
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