Este año, el ciclo de recitales líricos del Teatro de la Maestranza se dedicaba en exclusiva a la voz femenina, constituyendo los tres programas propuestos un verdadero catálogo de lo que este instrumento es capaz de conseguir, desde la coloratura de Handel al dramatismo de Giordano, pasando por el abandono de Dvorák o el folclore más refinado.
María José Montiel, con la que llegaba el repertorio más variado, nos ha visitado en varias ocasiones, aunque era esta la primera que ofrecía un recital solista en la sala grande del teatro; el anterior, dedicado a Joaquín Rodrigo en el centenario de su nacimiento, había sido en la Sala Manuel García hace ya más de quince años. Y sus medios, ahora más maduros y con un terciopelo muy adecuado para las piezas que inteligentemente escogió, siguen estando a la altura de las expectativas. Su carrera se…
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