Mehta había hecho hace años un concierto con piano en el Liceu, con buenos resultados aunque el repertorio no siempre fuera el adecuado. Ahora ha vuelto con una importante agrupación de cámara (reducida al mínimo para algunas de las cantatas y en las que nadie ejercía de director –tal vez el mismo Mehta que ha comenzado hace poco esta actividad). El nivel fue mucho más alto que el de aquella ocasión porque el repertorio era correcto aunque algunas piezas se prestaban más que otras al arte personal de Mehta, uno de los mejores contratenores de hoy (desde mi punto de vista sólo comparable, en plenitud de facultades, a Franco Fagioli, que es una voz muy distinta).
Sucede que el artista es un verdadero ‘animal de escena’ y por eso su terreno de elección es el lírico (aquí se recuerda una magnífica interpretación del protagonista de…
Comentarios