Oriente y Occidente son dos culturas distintas. Hay un montón de sutilezas emocionales, sociales y de simple etiqueta muy lejanas entre sí que dificultan la trasposición cultural incluso de un texto que consideramos 'universal' desde nuestro eurocentrismo. Pero el proyecto es apasionante, aunque llevar precisamente a Alemania el Fausto de Goethe sea una dificultad añadida. No soy en absoluto una conocedora de la ópera china, pero ya era la tercera o cuarta vez que veía a esta compañía -la vi incluso en su sede de Pekin- y tenía un gran interés en esta producción. El resultado no me desilusionó, pero tampoco me atrajo tanto como esperaba.
Formalmente se trata de una coproducción entre la Compañía Nacional de Ópera China de Pekín y la Fundación Teatral de Emilia Romagna (Italia) estrenada en Bolonia en octubre de 2015. Por ello la música…
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