Si ya es excepcional asistir a un estreno, resulta todavía más excitante que el estreno sea triple y triplemente venturoso. Como supongo que le pasa a la mayoría de los lectores, no conocía el ballet Yaroslavna, que llevaba sin interpretarse desde 1988, aunque había sido un gran éxito a partir de su estreno en 1974 en el Teatro Mali (Pequeño) o Musorgski de San Petersburgo y de hecho había estado catorce años en cartel. Me pareció una obra redonda, variada pero organizada y por momentos fascinante.
Pero es que además nunca había escuchado en directo música de Boris Tishchenko (1939-2010), para mí sólo era el nombre de un compositor admirado por Shostacovich, quien lo consideraba uno de los más interesantes de la joven generación. Alumno en el Conservatorio de Leningrado de la maravillosa compositora Galina Ustvolskaya, alumna a su vez de…
Comentarios