Creyendo muerto a Mitridate, sus hijos, el fiel Sifare y el pérfido Farnace se disputan no sólo el trono del papá sino también a su prometida Aspasia. Entre las maldades de Farnace está la de despreciar a su novia oficial, Ismene, el único personaje luminoso por su amor y compasión en este oscura acción dramático musical del compositor que nunca fue niño y tampoco adulto. ¡Imagínese el lector la gorda que se arma cuando Mitridate, que se había fingido muerto para agarrar a los hijos con las manos en la masa, vuelve vivito, coleando y con una bronca que deposita en cada uno de los personajes! Finalmente es Ismene quien lo pone en sus casillas diciéndole que a ella también le ha ido pésimo pero no por eso quiere vengarse de todo el mundo. Lo hace, claro está, con palabras mucho mas elegantes: “Io quell'oltraggio istesso, soffro, che tu pur…
Comentarios