Cuando Simon Rattle (Liverpool, 1955) anunció hace unos años que a partir de mañana compatibilizará su primera temporada al mando de la Sinfónica de Londres con su último curso como responsable musical de la Filarmónica de Berlín, puso el mundillo patas arriba: nunca antes en los 135 años de existencia de la orquesta, el titular de los Berliner abandonaba el puesto para asumir otra orquesta de categoría inferior. Cierto es que Sir Simon será toda la vida un “enfant terrible”, como lo es que sus 16 años en Berlín no han sido un camino de rosas.
De manera que el de esta noche es su último concierto en Lucerna al frente de los berlineses (es un decir, porque en la orquesta tocan músicos de veinte nacionalidades). Y para despedirse ha elegido un programa tan obvio como poco habitual, con el alfa y la omega de Shostakovich. Autor que no ha…
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