En conjunto, por el nivel de orador y soprano, fue el más equilibrado de los actos que yo recuerde en mucho tiempo. Asimismo porque el actual encargado del área de cultura de l’Ajuntament, Joan Subirats, sabía de qué hablaba y fue muy informal, preciso, y breve (La improvisación es algo que valoro particularmente, pero tiene el peligro de las muletillas y el continuo ‘diguem-ne’ me resultó por demás molesto). De destacar que entre los invitados al acto, además de algunos miembros del jurado, estaba el ex alcalde y actual representante de lo que fue una vez CiU, Sr. Xavier Trías.
El pregón se confió al director de escena Giancarlo del Monaco, hijo del famoso tenor, que habló sobre el pasado, presente y futuro de la ópera y dijo unas cuantas verdades elementales que hoy parecen olvidadas o relegadas, refiriéndose siempre (en correctísimo…
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