El maestro Sir Georg Solti permanece en este concierto fiel a su línea: nunca una noche sin suficientes ensayos, nunca un concierto mal preparado. Solti puede gustar o disgustar, pero siempre trabaja, nunca se ríe del público. Aún están frescas en nuestra memoria algunas de sus últimas apariciones en España con las sinfonías de Brahms, como están frescos tantísimos magníficos discos que nos ha legado.El dvd nos permite tenerlo cerca, verlo de nuevo, siempre joven con sus ochenta años: ágil, sonriente y feliz. El gran Maestro fue, además, un gran comunicador que en cada entrevista que nos ha dejado hace disfrutar porque vive todas las historias que cuenta. Desde estas páginas de Mundoclasico.com me he mostrados siempre como un gran admirador de su figura: no lo venero por versiones concretas, dado que mis referencias suelen estar en otros…
Comentarios