“¡A esta Carmen no vuelvo más!”, me prometí el 9 de diciembre de 1978, a la salida del estreno en la Ópera de Viena de la producción de Franco Zefirelli, cuya función número 161 acaba de reseñar Jorge Binaghi para mundoclasico.com. Tampoco volvió más Carlos Kleiber, después de una dirección orquestal inolvidable pero con un reparto desigual. Magnífico el Don José de Plácido Domingo pero Elena Obraztsova cantaba la protagonista con la intensidad y pesadez de Azucena y al Escamillo de Juri Mazurok se le entendía poco. Buena la Micaela de Isobel Buchanan y, ¡que épocas!, diría Jorge, con Kurt Rydl como Zúñiga, y el inolvidable Heinz Zednik que si lo dejaban se los comía a todos con su Remendado. Pero ya en aquella época, el gran Zeffirelli comenzaba a naufragar en ese amaneramiento de sobreactuación apelmazada por clichés que caracterizaron…
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