Obituario

Un berlinés de Toro

Un berlinés de Toro

Debió ser hacia finales de los años ochenta cuando vi a Jesús López Cobos por primera vez. Fue en Barcelona y al frente de la London Philharmonic. Dos piezas en cartel –Muerte y Transfiguración de Strauss y la Séptima Sinfonía de Bruckner-, y una nota muy reveladora al pie del programa de mano: las dos obras se interpretarían sin interrupción, y el maestro López Cobos rogaba al público que si quería aplaudir lo hiciese sólo al final del concierto. Aquel día se juntaron muchas emociones en alguien que aún era veinteañero, porque al conocimiento en vivo de dos obras fundamentales del canon se unió el orgullo de ver a un español dirigiendo a una prestigiosa orquesta extranjera.

Seguramente ésos son los dos trazos que mejor definen a López Cobos: el canon y el extranjero. No sólo mantuvo una fructífera relación como invitado de la Filarmónica…

Contenido exclusivo para suscriptores

Inicia sesión o crea tu cuenta gratuita para desbloquear hasta 10 lecturas mensuales de contenido reservado.

Iniciar sesión Crear cuenta
Comentarios
Para escribir un comentario debes identificarte o registrarte.
🎂 Mundoclasico.com cumple 30 años el 1 de mayo de 2026

Desde 1996, informamos con independencia sobre música clásica en español.

Para disfrutar plenamente de nuestros contenidos y servicios, regístrate ahora. Solo lleva un minuto y mejora tu experiencia como lector.

🙌 Registrarse ahora