Si bien el templo del culto mahleriano tiene abundantes altares y, mas numerosos todavía, iconos, en el altar mayor se veneran unas pocas grabaciones unánimemente consideradas canónicas por la comunidad mahleriana. Una de ellas es la grabación de 1952 de Das Lied von der Erde del sello Columbia por Kahtleen Ferrier, Julius Patzak y la Orquesta Filarmónica de Nueva York dirigida por Bruno Walter. Esta excelsa grabacíón es el fruto del encuentro, en estado de gracia, de tres de los más extraordinarios intérpretes mahlerianos junto con una orquesta que había interpretado bajo la dirección del propio Gustav Mahler, su director titular, algunas de sus sinfonías y ciclos de canciones. Cada uno de ellos, previamente, había grabado Das Lied von der Erde por su parte.En 1933, ante la imposibilidad de seguir realizando su trabajo bajo el nuevo…
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