Aunque este 2018 en cuya primavera ya nos hemos adentrado tiene en la Casa da Música de Oporto a Austria como país-tema, el que era uno de los conciertos más esperados de su programación anual -por la presencia en la Sala Suggia de tres compositores de renombre internacional- no ponía sobre los atriles de la Orquestra Sinfónica do Porto ninguna partitura de un creador austriaco, sino páginas francesas, surcoreanas y finlandesas, algo que nos vuelve a recordar la globalización transcultural que las temporadas de abono de Casa da Música nos ofrecen, más allá de la especial atención que al país-tema se le otorgue en Oporto durante doce meses.
Y es que, además de prestigiar la presencia de obras del correspondiente país-tema, la programación musical que cada año coordina desde la dirección artística portuense António Jorge Pacheco no se…
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