En esta nueva visita del legendario pianista norteamericano -viene cada tanto a Salta desde la década del ochenta- tuvo buen público, algunos con la idea del reencuentro y otros, los de menor edad, a descubrir la fama de este artista. Todo comenzó con dos breves sonatas de Domenico Scarlatti que comenzó sus pasos de compositor con la ópera siguiendo el camino de su padre Alessandro, pero luego se dedicó a la música pura como son sus sonatas de las que escribió más de quinientas para clavicémbalo interpretadas por el pianista visitante teniendo en cuenta este detalle.
Luego la Sonata para piano n.º 21 en si bemol mayor, D 960 de Schubert compuesta alrededor de dos meses antes de morir por su enfermedad infecciosa, que en la época era incurable. Destinada a ser interpretada por el propio Schubert en una gira cancelada por su enfermedad…
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