Bajo la alfombra de Enrique Granados

37] Calixto Granados Campiña, un héroe de Filipinas

José María Rebés

viernes, 20 de julio de 2018
Acorazado USS Maine . (ACR-1) © Blog FDRA

El compositor Enrique Granados nació en el seno de una familia de tradición militar. Lo fue su abuelo paterno, Manuel Granados Espinosa (1803-1858), lo fue su padre, Calixto Granados Armenteros (1824-1882), y lo fue su hermano, Calixto Granados Campiña (1858-1898).

Éste último nació en Cuba, entonces parte de España, en la población de Santiago de Bejucal, que entonces pertenecía a la provincia de La Habana. Su padre había nacido en aquella isla en 1824 y su madre, Enriqueta Elvira Campiña de Herrera, lo había hecho en Santander, en la España peninsular, en 1834. Era el día 9 de mayo de 1858, tras cinco años de haberse celebrado el matrimonio de sus padres. Nada sabemos de la vida isleña de Calixto Granados Campiña hasta la llegada a España de la familia a primeros de 1867. El 16 de febrero de ese año el capitán Calixto Granados Armenteros fue destinado a España para continuar allí sus servicios, pasando ese día a la situación militar de “en embarque y arribo”, en la que permaneció a lo largo de un mes y dieciséis días. Eso nos da una idea del tiempo que tardó en llegar a Lérida, donde quedó en situación de reemplazo. Así pues, el hijo tenía algo menos de nueve años cuando llegó a la península. La familia la formaba además su hermana María de la Concepción, nacida más o menos en 1860, y su hermano Zoe, del que ignoro las fechas de nacimiento y defunción.

Desconozco también los motivos por los que se destinó al militar a la Península. Sería fácil especular sobre la añoranza de la tierra por parte de su mujer, pero Lérida no es Santander ni las tierras leridanas tienen mucho que ver geográficamente con las del Cantábrico. En espera de que un expediente militar completo nos desvele alguna pista, a través de una súplica de destino, por ejemplo, dejaré este punto en suspenso hasta más adelante.

A los pocos meses de la llegada de la familia, Enrique Elvira daría a luz en Lérida a Enrique, el 27 de julio de ese año. La familia se completaría algo más tarde, en 1870, en la población de Granadilla de Abona, en la isla de Tenerife, población a la que fue destinado el padre militar, por entonces ya teniente coronel, el 4 de junio de 1870, al pasar a ejercer el cargo de comandante1 y poder ocupar la plaza que era del recién fallecido comandante Ramón Ramírez Romero en el Batallón de Abona de Milicias de Canarias2. Tras un recorrido que debió ser arduo a través de la península, la familia embarcó en Cádiz rumbo a Santa Cruz de Tenerife el 2 de julio de 18703.

El periodo de residencia en aquella isla terminó en febrero de 1872, cuando Calixto Granados Armenteros fue destinado al Regimiento de Infantería Navarra 25, “el Triunfante”, residente en Barcelona en aquel momento. Numerosos biógrafos, siguiendo las memorias del compositor, han datado el retorno en algún momento posterior, pero el expediente militar del padre del compositor no deja lugar a dudas con respecto a la fecha de partida de la isla rumbo a la Península. Este nuevo destino respondía a una lógica militar, no a una petición personal: había quedado una plaza vacante en el regimiento al que se le había destinado inicialmente y que en 1867 residía en Lérida, pero en 1872 estaba instalado en Barcelona. En su momento abordaré el supuesto retorno por una grave caída de caballo que indicó el compositor en sus memorias, rebatiéndolo con la realidad del expediente militar, pero eso será en un próximo artículo dedicado al militar.

Calixto hijo llegó pues con poco menos de catorce años a Barcelona. La familia se instaló inicialmente en la calle de la Fenosa, una calle que ya no existe y que iba de la calle de la Argentería4 a la plaza Dels Agenters (plateros, era la zona de los comercios de platería). Desapareció al crearse la Via Layetana, construida entre 1908 y 1913 a costa del derribo de unas 2.000 casas y de la desaparición de unas 80 calles cortas y estrechas de varios barrios de la ciudad antigua, entre ellas la de la Fenosa.

Calixto hijo ingresó en 1874 en el ejército, con 16 años5, como caballero cadete en el Regimiento de Infantería de Castrejana, en el que permaneció por el plazo de un mes, hasta finales de julio, pasando entonces al Batallón de Cadetes, en el que permaneció hasta finales de noviembre del mismo año. Fue entonces destinado al mismo regimiento de su padre, el Navarra 25, ya con el grado de alférez, en el que permaneció hasta finales de octubre de 1876. En este regimiento pasó por varias ciudades de la provincia de Gerona y algunas breves pausas en Barcelona. En ese periodo participó en el frente catalán de la llamada Tercera Guerra Carlista (1872-1876), una etapa en la que fue ascendido a teniente de Infantería por méritos de guerra el 5 de marzo de 1875. ¡No había cumplido aún los dieciocho años y ya era ascendido por méritos de guerra!

En noviembre de 1875 terminaba esa fase de la guerra carlista, motivo por el cual el Navarra 25 fue destinado al frente Norte, a Navarra. El 2 de febrero de 1876, Calixto hijo partía hacia ese nuevo destino. Enrique Granados escribió en sus memorias:

recuerdo aquel año y medio que mi hermano estuvo en el Norte. Estella, Tafalla, Somorrostro, Monte Esquinza y otros, eran nombres de poblaciones que nos sobresaltaban a cada momento.

Esas poblaciones se vieron envueltas en las batallas de la llamada Tercera Guerra Carlista (1872-1876), en la segunda mitad de ese periodo6, pero los sobresaltos no podían hacer referencia a participaciones de su hermano en acciones de guerra, puesto que algunas de las batallas en las poblaciones por él mencionadas se produjeron antes de que el regimiento Navarra 25 fuera enviado al Norte.

El 18 de febrero de 1876, apenas dos semanas después de llegar a Navarra, Calixto fue ascendido a capitán de Infantería, también por méritos de guerra. Más tarde llegarían los ascensos por antigüedad, a teniente el 1 de noviembre de 1880 y a capitán el 28 de diciembre de 1887. Antes de todo eso, el 28 de febrero de 1876, el pretendiente a la Corona de España, Carlos María de Borbón y Austria-Este, abandonaba España cruzando su frontera con Francia, justo el día en el que el rey Alfonso XII entraba en Pamplona, terminando así la guerra.

En la primavera de 1882, Enriqueta Elvira Campiña marchó junto con sus hijos Enrique y “un hermano menor”, sin duda Francisco7, una temporada a Olot (Girona), donde estaba destinado Calixto hijo. A comienzos de marzo los diarios de Barcelona habían informado del hallazgo en Olot de un arsenal de unos 400 fusiles pertenecientes o destinados a los carlistas de aquella zona8, que en realidad ya no presentaba problemas, habiendo cesado el conflicto en 1876 con la marcha a Francia del pretendiente Carlos María de Borbón. Enrique Granados recordaba haber vivido allí el Ferial de Olot, que tuvo lugar a primeros de mayo de ese año. Al retorno de Olot, el 24 de junio de 1882 murió en Barcelona Calixto Granados padre9, antes de cumplir los 58 años, a consecuencia de una mielitis10.

La lista de destinos de Calixto Granados Campiña es muy extensa, pasando por muchas ciudades a lo largo de su vida militar. Asombra que tuviera tiempo para encontrar una novia, María Carlota Carrera Caignet, cubana como él, pues había nacido en Guantánamo en 1863, hija de Juan Carrera y Luisa Caignet según el Registro de Matrimonios de la ciudad de Barcelona. Con ella se casó en la iglesia de la Purísima Concepción de Barcelona el 8 de octubre de 1884, nteniendo la novia solo veinte años, por lo que era menor de edad (en aquella época la mayoría estaba establecida en 25 años)11. La relación entre cubanos en Barcelona podría estar relacionada también con Eduardo Conde Giménez (1838-1914), el empresario madrileño mecenas del compositor Enrique Granados, quien, habiendo vivido muchos años en la isla, al establecerse en Barcelona solía ejercer de mecenas de indianos, favoreciendo especialmente los intereses de los cubanos. Conde había fundado junto con dos socios el conocido Almacén El Siglo en la ciudad condal, de la empresa “Conde, Puerto y Cía”. Sus socios eran Pablo de Puerto Arrey y Ricardo Gómez del Olmo y Saavedra. Entre ellos había una fuerte relación, no solo de amistad: Eduardo Conde se casó con Cecilia Gómez del Olmo y Saavedra, hermana de Ricardo. A su vez, Pablo de Puerto Arrey tenía como esposa a Manuela Gómez del Olmo Saavedra, hermana de los anteriores. O sea, Pablo de Puerto y Eduardo Conde eran concuñados entre sí y cuñados ambos de Ricardo. Se conocieron todos ellos en Cuba y allí hicieron fortuna. Decidieron establecerse en Barcelona en 1881, invirtiendo allí el dinero y los conocimientos adquiridos en Cuba. Llama la atención esta relación del entorno cubano con la familia Granados: Eduardo Conde decidió proteger a Enrique Granados apenas conocerlo y Calixto Granados se casó con una cubana. Pero en realidad la familia Granados era también cubana por parte de padre y en Cuba habían nacido tres de los hijos del matrimonio.

En 1883 Calixto fue destinado a Lérida y posteriormente a Valencia, volviendo a Barcelona en enero de 1884, siendo destinado a la cercana Villa de Gracia, entonces todavía una villa independiente de Barcelona, hasta su anexión en 1897. En julio de 1885 continuó su periplo militar, con un destino en Bañolas (Gerona) que se prolongó solo por dos meses, tras los cuales solicitó un permiso “por asuntos personales” que le permitió volver a Barcelona. En enero de 1886 prestaba de nuevo servicio en Gracia, siendo nombrado el 19 de abril para el cargo de ayudante interino del teniente coronel Primer Jefe del Batallón, nombrado oficial del almacén del batallón para el año económico 1886-1887 unos meses más tarde, lo que parecía consolidar una residencia estable en Barcelona. En septiembre de 1886 es nombrado ayudante y abanderado interino del mismo cuerpo, pero no duraría mucho: era destinado al Batallón de Cazadores de Mérida número 13 a finales de año, un batallón residente en Barcelona. En julio de 1887 fue enviado a Cardona (Barcelona), regresando a Barcelona a mediados de octubre.

El 28 de diciembre de 1887 había sido ascendido a capitán por antigüedad, fue destinado al Batallón de Reserva de Manresa número 19 el día 17 de febrero de 1888, en el que estuvo unos pocos meses, retornando al de Mérida (o sea, a Barcelona) el 1 de julio de ese año, para ocuparse del cargo de Cajero para el que fue nombrado el 23 de junio anterior.

El matrimonio Granados-Carrera tendría un único hijo, que continuó con la tradición de compartir nombre con su padre: Calixto Granados Carrera. Nació en el domicilio familiar, el 104 de la calle Pau Claris de Barcelona, el 18 de septiembre de 1888, casi cinco años después de la boda12. Esa época fue realmente estable en la vida de Calixto Granados Campiña, destinado en Barcelona hasta finales de 1892. Pero antes, el 4 de agosto de 1891,

le fueron dadas gracias en nombre de Su Majestad como comprendido en la Real Orden de dicho día con motivo del ataque bravamente realizado de que fue objeto la guardia de Prevención de este Batallón en la tarde del dos de dicho mes.

Este comentario en su expediente militar hace referencia al ataque al cuartel del Buen Suceso de Barcelona del 2 de agosto, en la festividad de la Virgen de los Ángeles. Quince hombres, armados con trabucos, rifles y pistolas, se aproximaron al centinela del cuartel, y apuntándole con las armas espetaron a los oficiales que se hallaban en la puerta: “¡si se mueven hacemos fuego!”. El centinela rechazó el ataque a culetazos, dando el grito de “¡a las armas!”. Sonaron disparos, blandieron sus sables los oficiales, mientras el pueblo, de fiesta en la plaza, huía despavorido por las estrechas callejuelas del barrio. El teniente coronel López ordenó detener el uso de armas de fuego, pidiendo que se usaron solo espadas y bayonetas. Uno de los atacantes intentó disparar al teniente coronel, siendo detenido por el sargento Clavel, que a pesar de hallarse arrestado ayudó a sus compañeros a rechazar el ataque. Al final huyeron los agresores, salvo dos que fueron detenidos. Calixto Granados no resulto herido en aquel enfrentamiento: hubo dos militares heridos y dos paisanos adultos y un niño de trece años resultaron también heridos por el uso inicial de armas de fuego13.

A fines de abril de 1892, el capitán Calixto Granados fue destinado como ayudante de campo del General de Brigada Carlos Denis y Trueba, al mando de la 2ª División de Infantería con cuartel general en Tarragona, según Real Orden del 12 de abril de ese año. Era el segundo ayudante de campo, siendo el primero el teniente coronel Enrique Alonso de Medina y Malegre. En el cargo continuó el resto de 1892 y a lo largo de los años siguientes, de 1893 a diciembre de 1895, cuando cesó en el cargo por retiro el general Denis. Pudo entonces volver a Barcelona, en espera de destino. En esa situación, el cambio de año le trajo la declaración militar de apto para el ascenso (a teniente coronel). El 22 de enero de 1896 fue destinado a la Zona de Reclutamiento de Barcelona número 59, con el cargo de Cajero a partir del 20 de febrero. Por poco tiempo de nuevo, el 20 de abril es nombrado Secretario de Causas Permanentes de la 4ª Región, con destino en el Regimiento de Reserva de Lérida número 107… ¡de nuevo por poco tiempo!: El 23 de junio era nombrado ayudante de campo del General Enrique Zappino Moreno, cargo de ayudante que compartía con el teniente coronel Jaime Bosch Fernández. Este nuevo destino significaba un viaje a mucha más distancia que los que hasta la fecha había realizado: debía embarcar para Las Filipinas, donde estaba destinado el general, a partir de la confirmación del cargo, emitida el 30 de octubre del mismo año.

Embarcó pues en el puerto de la Barceloneta, Barcelona, en el buque Alfonso XIII el 7 de noviembre de 1896, llegando a Manila el día 2 de diciembre. Ya en destino, fue ascendido por antigüedad a comandante el 11 de febrero de 1897, aunque cuando no variara su cargo de ayudante de campo, que quedó confirmado el 29 de marzo. Antes de eso, participó en la sofocación del levantamiento de los Carabineros del 25 de febrero de 1897, un suceso más de la guerra de independencia de Las Filipinas, la conocida como “revuelta tagala”. En esos disturbios murieron un teniente coronel y un sargento, resultando herido un oficial. La actuación de Calixto Granados le hizo acreedor de ser propuesto al Gobierno de Su Majestad para una recompensa militar. Días más tarde, el día 4 de abril, fue nombrado Jefe de la Columna Volante del Norte de Manila, hasta el 10 de mayo. Ese cargo le supuso desplazarse por las provincias de Manila y Bulacán, de patrulla, tras el cual se reincorporó como ayudante de campo del general Zappino. Éste cesó en el destino en agosto, regresando Calixto Granados el 5 de ese mes a Barcelona en el vapor Leon XIII. Llegó a la ciudad condal el 4 de septiembre, quedando en espera de destino. El nuevo destino le llegó el 21 de octubre y no le alejó de su ciudad: Zona de Reclutamiento de Barcelona número 60. El 1 de julio de ese año se le había concedido la Cruz de 2ª Clase de Mérito Militar, con distintivo rojo, por los sucesos de Manila del 25 de febrero anterior.

En Barcelona permaneció hasta su muerte, acaecida el 29 de julio de 1898 por causa de una hepatitis. Desde Madrid, en algún momento del mes de julio, Enrique Granados daba en un correo enviado a su mujer algunas noticias del estado de su hermano: «el pobre Calisto [sic] muy malo, cada vez más»14. El Diario oficial de avisos de Madrid, que era entonces el equivalente del actual Boletín Oficial del Estado, publicó la concesión de la condecoración póstumamente, el 12 de octubre de 1898. Su viuda, María Carlota Carrera, tuvo que solicitar que se le reconociera la pensión de viudedad aumentada por el importe correspondiente a dicha condecoración. En junio de 1899 se le reconoció y se le abonaron los atrasos correspondientes15.

Notas

1. Por algún motivo, el compositor pensaba que su padre era Gobernador Militar, según escribe en el “Cuaderno rojo” donde Granados recoge sus memorias infanto-juveniles. Ver https://www.mundoclasico.com/articulo/30652/18]-Las-memorias-de-Enrique-Granados

2. Pasó de tener el empleo de capitán a tener el de comandante, manteniendo la graduación de teniente coronel.

3. “La Correspondencia, diario independiente”, año I, núm. 54, 10 de junio de 1870, p. 2.

4. Argentería es conocida también como calle de la Platería. La calle de la Fenosa se llamaba así, según parece, por su relación con el “heno” (fenc, en catalán, siendo fenosa cada una de las espigas que bordean los caminos).

5. La fecha de ingreso, tomada del “Anuario militar de España” de 1892, p. 290, y de su expediente militar fue la del 26 de junio de 1874. El expediente se encuentra en la Sección 1ª, Legajo G-3865, del Archivo General Militar de Segovia.

6. Batalla de Somorrostro: 25 a 27 de marzo de 1874. En los alrededores de Monte Esquinza hubo combates a inicios de 1874. Allí se construyó un fuerte alfonsino en 1875. Estella (Lizarra) era la capital de los carlistas, un objetivo a tomar del que sin duda se hablaría a menudo en la casa familiar.

7. Granados escribió «decidió mi padre que fuéramos mi hermano menor y yo con mi madre a pasar una temporada a Olot».

8. “La Vanguardia”, número 95, 28 de febrero de 1882, p 1363 (en aquella época la numeración de las páginas de La Vanguardia no era relativa al propio ejemplar), la tercera página de aquel día.

9. Según Granados, dos meses después de la vuelta a Barcelona de su estancia en Olot, lo que situaría el regreso justo tras el Ferial de Olot.

10. Registro de Defunciones de Barcelona, libro de 1882, entrada 4566. En el registro se indica una edad, equivocada, de 56 años al morir. También se hace constar el domicilio, en el 126 de la Rambla de Cataluña, el mismo edificio en el que vivía la familia García-Junceda.

11. Registro de Matrimonios de Barcelona, año 1884, entrada 1680. En el registro ella aparece como María Carrera, hija de Juan Carrera y Luisa Caiguet [sic]. No aparece el nombre de Carlota, que sabemos por el expediente militar, entre otros documentos.

12. Registro de Nacimientos de Barcelona, año 1888, entrada 4842. Falleció en Barcelona el 7 de noviembre de 1942 (“La Vanguardia“, 8 de noviembre de 1942, p. 7. El funeral se celebró en la misma iglesia en la que se habían casado sus padres en 1883, la de la Purísima Concepción de Barcelona.

13. “La Vanguardia”, 3 de agosto de 1891, pp. 1-2.

14. Miriam PERANDONES Lozano, “Correspondencia epistolar (1892-1916) de Enrique Granados”, Barcelona: Editorial Boileau, 2016, p 287.

15. “La Vanguardia”, 14 de junio de 1899, p. 2.

Comentarios

Para escribir un comentario debes identificarte o registrarte.
02/12/2018 20:31:15

Muchas gracias. Calixto Granados Campiña era mi bisabuelo.

Denunciar abuso
10/05/2019 8:12:09

Para Alina Granados: gracias por tu comentario, me produce una gran alegría que los familiares agradezcáis los esfuerzos realizados en investigación.

Denunciar abuso