Nadie que se haya acercado a Les huguenots de Meyerbeer (1836) habrá dejado de leer, aunque no haya prestado más atención, que se nutre de la misma fuente, la Chronique du règne de Charles IX de Mérimé (sí, el mismo de Carmen), que la previa Le Pré aux clercs de Hérold (1832). Grand-opéra la primera, opéra comique la segunda, inmensamente populares ambas hasta la Segunda Guerra Mundial, con más de mil representaciones cada una (1600 en 1949 este Hérold), el cambio de gustos en el público y el repertorio hizo desaparecer ambas de los escenarios. Pero de la obra maestra de Meyerbeer se guardó mayor recuerdo y ha habido reposiciones más o menos continuadas desde la década de 1970 y en el siglo XXI parece que su presencia en teatros y discos vaya a más. Por el contrario, la opéra comique sigue teniendo que reivindicar su sitio y su prestigio.
Comentarios