Se terminó el II Festival Internacional de la Orquesta Sinfónica de Chile. Fueron cuatro interesantísimas veladas de música, bajo el común denominador de la influencia hispánica. Las estadísticas hablan de dieciséis obras tocadas a teatro lleno, con tres directores diferentes y varios solistas invitados. Sin embargo, más allá de los números, que son bastante elocuentes, lo que pudimos apreciar quienes a alguno de estas presentaciones asistimos fue el excelente estado en el que se encuentra la Sinfónica y el gran trabajo que ha hecho su director titular, el peruano David del Pino Klinge ya iniciando su tercera temporada al frente de esta agrupación.La respuesta del público es un hecho interesante de analizar, ya que nos puede nutrir de valiosos datos a la hora de analizar y, ojalá, planificar gestión y política cultural. De los cuatro…
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