La colección de manuscritos que data del siglo XIII, de la cual han sido elegidos poco más de dos decenas de textos para que el compositor alemán Carl Orff nacido y muerto en Múnich (Alemania) compusiera la música acorde con los mismos, constituye la obra que comento. Esos manuscritos fueron descubiertos en el Benediktbeuren, un antiguo monasterio ubicado en los Alpes bávaros por Johann Andreas Schmeller quien publicó su hallazgo alrededor de 1847. Son poco más de doscientos poemas, para ser preciso 254, entre sagrados y profanos que van desde la más devota contemplación religiosa hasta la cínica y desprejuiciada expresión de mundanidad de la época. Si bien esos textos hablan de la alegría, los placeres mundanos, la primavera, el reinado de la naturaleza, yo diría que las dos ideas centrales sobre las cuales se asienta la historia, son…
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