Durante la etapa en que Puccini estaba embarcado en el proyecto de Turandot, ya había triunfado con La Bohème, Tosca y Madama Butterfly, tenía en torno a sesenta años cuando estrenó Il trittico, que fue precedido por La fanciulla del west y por La rondine, que no habían sido recibidas con entusiasmo. Es bien cierto que estas composiciones no suponen la cima de la carrera compositiva de Giacomo Puccini, pero es indudable su calidad media general. En Fanciulla la escena de las cartas y los coros de los mineros tienen enorme fuerza, así como las arias de 'Smith' y 'Minnie', "Ch'ella mi creda libero" y "Laggiù nel soledad", respectivamente. La rondine, por su parte, presenta una aria de soprano fantástica para exhibir la técnica del filatto: "Ch'il bel sogno di Doretta". Il trittico, que incluye comentos que van desde la fuerza verista de Il…
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