Dicen sus exégetas que “El flamenco es una cosa muy seria”. No seré yo quien lo niegue. Tampoco, los Barcelona Clarinet Players (BCP) que se adentran en él con mucha formalidad. Su tercer disco aparece cuando aún pende en el aire la polvareda que han levantado algunas actuaciones de la Bienal de Flamenco de Sevilla. La que más, la de Niño de Elche. Lo cual era de esperar, ya que su deriva es libertaria e inclasificable, y eso estorba. De Rosalía han dicho que sí, es flamenca: “No molesta”. No obstante, otros colectivos la han acusado de apropiarse de una cultura que no es la suya. Como si ésta, la cultura, tuviera número de registro en la oficina de patentes y marcas. Clausuró el certamen Dorantes, un pianista flamenco de sangre y cuna, capaz de mantener “la esencia más allá del canon” con un arte conceptual lindante con el jazz. ¿No es…
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