Cuando una ópera termina con la siguiente frase: "Gracias, buena gente, os agradezco vuestra ayuda" y la acotación escénica añade "(la gente mira horrorizada el cadáver). El telón se cierra rápidamente" no estamos ante un libreto ‘normal’ ni ante una ópera ‘normal’ aunque ya lleve rodando casi cien años. Estamos ante uno de esos ‘únicos’ que en una década tardía de su vida produjo un genio de la música, y en especial de la operística pero no sólo, que yo creía que ya estaba plenamente reivindicado y formaba parte del repertorio ‘normal’ de un teatro lírico. Hace diez años tal vez haya sido cierto; hoy, como con todo, hemos retrocedido, y la reposición de una obra suya conocida, de casi cien años, parece un acontecimiento (no se reponía desde hace dieciséis años… No quiero saber cuántas toscas, bohèmes, traviatas, lucias y hasta algún…
Comentarios