¡Navidad! ¿Qué mejor oportunidad que empujar a los niños a un teatro de ópera para ver Hansel y Gretel, esa ópera de Humperdinck que los adultos insisten en imponer a sus parvulines, a pesar de que por su longitud y densidad sinfónico-orquestal es mas bien para grandes? ¿Te gusta? Pregunta uno durante el intervalo a los hijitos y nietitos enlistados para obedecer a sus mayores “¡Y sí!”, responden los pequeñuelos, sonriendo tímidamente y mirando con ojazos de asombro y duda a los adultos que los hicieron bañar y vestirse para la ocasión. Y es a todos estos lugares comunes que se asoció Antony McDonald con esta nueva producción londinense, que en el interludio del sueño hace danzar en el bosque a caperucita y el lobo, Blanca Nieves y Rapunzel.
Quienes hemos perdido la inocencia vemos un bosque con jóvenes marchando con antorchas y…
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