El ciclo ‘Grandes voces’ del Palau prosiguió con la visita de un dúo de señoras muy atractivo por programa y personalidad. No sé si realmente Uchida es una gran acompañante, pero sí que es una gran pianista que parece tener una buena química con Kozená y disfruta tocando piezas que, en el caso de la mayoría, en lengua alemana, canta en silencio pero con verdadera entrega. De hecho, creo que es la primera vez, o una de las primeras, que mi atención se centra más en la pianista que en la voz. No porque Kozená lo haya hecho mal, sino porque Uchida pareció más entregada y capaz de mayor variación que la mezzo, que cantó muy bien pero de forma algo monótona, salvo para el último grupo que eligieron para presentarse.
Hacía mucho que no escuchaba a Kozená y con respecto a la primera -y mejor- vez en que la escuché, hace ya años en el festival…
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