Esta vez tuve oportunidad de asisitir a una de las pruebas preliminares/eliminatorias y a las dos semifinales que tuvieron, todas, lugar en la magnífica sala del Conservatori del Liceu. Todos los consultados y todos los comentarios oídos estuvieron de acuerdo en que el nivel era inusualmente alto. Y sin embargo… Los designios de los jurados (cualesquiera, no éste en concreto) son, como los que dicen del Señor, inescrutables. Y por lo tanto hay que aceptarlos porque es lo que hay. Sin embargo, los que no estamos tan seguros del Señor ni de los resultados visto el mundo en que nos encontramos, tenemos el derecho a aceptar aunque dejemos claro que eso no significa acatar ni, sobre todo, entender. Alguno podría llamarlo derecho al pataleo, otros, rebelión en la granja: no creo que se trate de ninguna de las dos cosas, sobre todo a nivel de…
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