En pleno siglo XXI la popularidad de los compositores franceses de ópera del XIX sigue ligada a tres nombres: Gounod, Bizet y Massenet. Otro grandes indispensables, de Meyerbeer a Halévy, pugnan por encontrar su hueco en el gran repertorio, especialmente el primero, que llegó a ser el más influyente de toda Europa. Daniel-François-Esprit Aubert pertenece a ese grupo. Su catálogo abarca 70 títulos y los más importantes han recibido diversas grabaciones: Le cheval de bronze (2), Le domino noir (4), Fra Diavolo (9, en alemán, ruso, italiano, francés), Manon Lescaut (2), La muette de Portici (2); una cuentan Haydée, Gustave III y Les diamants de la couronne. Las grandes discográficas no han dejado de prestarle atención, de la filial francesa de EMI con Mady Mesplé y Nicolai Gedda nada menos (Fra Diavolo, Manon Lescaut) o Alfredo Kraus y June…
Comentarios