La colección de ópera francesa patrocinada por el Palazzatto Bru Zane bajo su propio sello abandona temporalmente la grand-opéra y la opéra-comique, a la que está consagrando una serie indispensable de títulos que están cambiando el conocimiento y la accesibilidad de este repertorio con grabaciones antológicas, para ofrecer inesperadamente una opereta de final del siglo XIX de André Messager.
Messager, organista, director de orquesta y compositor, es uno de los nombres indispensables del París posromántico. Con una escritura vocal y orquestal de aparente sencillez, fue uno de los favoritos del público de la época, que disfrutó con sus obras cómicas. Hoy día se recuerdan sobre todo dos (principalmente en Francia), que han sido objeto de sendas grabaciones históricas: Véronique (1898), de la que Mady Mesplé dejó un recuerdo imborrable…
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