Durante el siglo XVIII el centro musical de Europa era Viena. Las cortes de la aristocracia veían con buenos ojos no solo sus palacios, sino la vida que llevaban. En ese ambiente la música ocupaba un lugar preponderante, por tanto duques, condes, arzobispos, príncipes o reyes tenían un ejército de personas a su disposición que en sus escalas inferiores podían dividirse en sentido descendente, en músicos, ayudas de cámara o sirvientes. En la primera mitad de siglo se produjeron grandes cambios y entre ellos los artísticos y por supuesto los musicales. Los compositores comenzaron a abandonar las complejidades del barroco para comenzar el denominado “período clásico”, de cierta simpleza que buscaba una o varias melodías acompañadas de progresiones armónicas. En él, los dos más importantes fueron Haydn y Mozart. Esta fue la denominada…
Comentarios