Dos décadas aproximadamente, con sus excepciones, suele ser el periodo de tiempo que el Maestranza establece entre títulos ya vistos para proponer una revisión a su público, y es este periodo precisamente el que, año arriba o año abajo, cumple Andrea Chénier, ópera con que se cerraba no solo la temporada 2018-2019, sino la última de Pedro Halffter Caro al frente del teatro. Fue muy habitual durante estos años concluir el curso con un título italiano de finales del XIX o inicios del siglo XX (recordamos ahora las recientes Tosca, Adriana Lecouvreur o La Bohème), por lo que la elección de obra de Giordano suponía una lógica continuación.
De la evolución vocal de Ainhoa Arteta a lo largo de los últimos años, Sevilla ha podido ser testigo directa, ya que del nuevo rumbo de su carrera ha dejado aquí numerosas muestras desde 2010. Así, desde la…
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