Hay festivales de música que son auténticas maratones. Hablaba hace pocos días del Festival Enescu y de la frustración que me provocaba la incapacidad de asistir a todos los conciertos que me interesaban (ofrecen 82 conciertos en tres semanas), y creo que el Festival de Lucerna -donde justo está estos días nuestro colaborador Alfredo López-Vivié- le supera: en cuatro semanas más de cien conciertos. El ‘rey’ creo que es el Festival de Salzburgo, con 199 conciertos en 43 días. En fin, que de estos festivales sales, no harto de música -eso no es posible- pero sí un poco saturado, con ganas de llegar a casa y recobrar la normalidad.
Pero hay otros festivales que son todo lo contrario, como el Festival Bal y Gay de Foz (provincia de Lugo). Jesús Bal y Gay (Lugo, 1905; Torrelaguna, 1993) fue un musicólogo, compositor y sobre todo periodista…
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