Vox nostra resonat

Tres maestros y un aprendiz

Xoán M. Carreira

miércoles, 2 de octubre de 2019
Libro de órgano de Melchor López © 2011 by Consorcio de Santiago

En el Archivo de Música de la Catedral Metropolitana de Santiago de Compostela se conservan tres volúmenes de música de órgano, copiados en el último tercio del siglo XVIII, que son importantes fuentes secundarias para el estudio del repertorio de este instrumento en las décadas anteriores a la Revolución Francesa, muy en particular las composiciones de José Elías (1687-1755), organista de Las Descalzas Reales desde 1725 hasta su muerte, un autor frecuentemente interpretado tras el inicio de la publicación en 1971 de sus Obras completas*

Encontramos música de Elías en dos de estos libros de órgano compostelanos. El primero contiene cinco piezas* para la liturgia ordinaria (folios 88-111), cuatro de las cuales están publicadas en el primer volumen de las Obras completas, desde hace casi medio siglo figuran en programas de concierto y han sido grabadas en disco. La segunda pieza, inédita, es atribuíble a Elías por su acusada semejanza estilística con la Entrada de 4° tono de este autor, como señala Martin Voortman. Por otra parte, el tercer libro de tecla de la Catedral de Santiago es una copia del M2999 del Archivo del Monasterio de Monserrat que contiene veinticuatro piezas para órgano de José Elías, publicadas en 2008*.

El Cuaderno de Música de Joaquín Sánchez en el año de 1769, el segundo libro de órgano compostelano, nunca ha sido estudiado con detenimiento y parece contener exclusivamente obras de este casi desconocido autor jerezano, miembro de una amplia familia musical. 

El Libro de órgano de Melchor López

El primer libro de órgano es un manuscrito ológrafo de Melchor López Jiménez (1759-1822), alumno del Real Colegio de Niños Cantores desde 1769 y Maestro de Capilla de la Catedral de Santiago desde marzo de 1784 hasta su muerte. Consta de 138 folios y, a juzgar por el título*, fue encuadernado en 1781. Los primeros 44 folios del libro -copiados entre 1773 y 1783 cuando su autor tenía entre catorce y veinticuatro años y estaba iniciando su carrera profesional*- contienen quince Intentos, unos ejercicios escolares de López de tipo improvisatorio, dos piezas en sol mayor, un fragmento en la misma tonalidad y una Pieza en re mayor (sin título en el manuscrito) que es con diferencia su obra para tecla más ambiciosa junto con el último Intento. Datadas en Madrid los días 28 de febrero y 12 de marzo de 1783, la composición de estas obras puede estar relacionada con la oposición de López al puesto de organista de la Catedral de Burgo de Osma, que se celebró a partir del 25 de marzo de 1783*.

Intercaladas entre el séptimo y octavo Intentos encontramos la Sonata para clave en sol mayor L3404* y la Sonata en fa para la trompeta real L3405* (folios 10 y 11) de José Lidón (1746-1827), organista y maestro de capilla de Carlos IV y Fernando VII. 

Tras la Pieza en re mayor hay treinta folios en blanco y luego siguen once Versos de vísperas (folios 74-87r) atribuídos a José de Nebra (1702-1768), artífice del Archivo de música de la Capilla Real, maestro de Lidón y uno de los más grandes compositores españoles para tecla. No se conoce otra fuente de estos Versos de vísperas, probablemente las piezas más interesantes del Libro de órgano de Melchor López. Finaliza el volumen con las ya mencionadas cinco piezas de José Elías seguidas de un fragmento musical y veintisiete folios en blanco. 

La edición de Marco Brescia

El Consorcio de Santiago contribuyó a la commemoración del 800 aniversario de la Catedral de Santiago (2011) con varias publicaciones, entre ellas la transcripción de todos los contenidos del Libro de órgano de Melchor López*, realizada por Marco Brescia, un organista italobrasileño asentado en Oporto. Como el propio Brescia indica en su introducción al Libro de órgano de Melchor López, "al no tener constancia de otras fuentes conteniendo obra de tecla de Melchor López con la que contrastar el manuscrito de Santiago, optamos por prestar absoluta fidelidad a la forma con la que su Libro de órgano ha llegado hasta nosotros, y finalmente, es esto, precisamente, lo que se publica: no su obra de tecla, sino su libro personal de órgano."

Esta declaración de intenciones de Brescia contradice la pretensión -reflejada en la portada y en la página de título- de que estamos ante una "edición crítica" del Libro de órgano de Melchor López. La publicación del Consorcio de Santiago no cumple ninguno de los requisitos que se esperan de una edición crítica, por lo tanto anunciarla como tal es un fraude académico. Por otra parte es falso que no tengamos constancia de otras fuentes de las obras publicadas en este volumen, pues sí las tenemos al menos de las obras de Lidón y de Elías que ocupan cincuenta y tres páginas, es decir el 25 % de la música publicada por el Consorcio. Muy prudentemente, Brescia se cura en salud cuando declara "no tener constancia de otras fuentes conteniendo obra de tecla de Melchor López" y omitir cualquier alusión a las obras de otros autores que, sin embargo, publica en su volumen sin contrastar las copias compostelanas con los manuscritos ológrafos de los autores o con las fuentes manuscritas ya conocidas, condición irrenunciable para la constitución del texto en una edición crítica. 

En su condición de organista especializado en el repertorio ibérico del siglo XVIII, Brescia reconoció inmediatamente las dos sonatas de José Lidón y la nota 42 de su introducción remite a la edición de García Fraile (2004) de la música para teclado de Lidón. Pero nada nos dice sobre las discrepancias entre esta edición y la suya propia; habida cuenta de que García Fraile y Brescia utilizan distintas fuentes manuscritas es improbable que no existan discrepancias entre ambas, tan improbable que de no darse estas discrepancias estaríamos ante una singularidad que requiere ser analizada minuciosamente.

Considerando esa misma condición de organista profesional resulta desconcertante la convicción con la que Brescia defiende que las últimas cinco piezas del libro son composiciones de Melchor López, argumentado que "se trata de obras de envergadura, de aparato, salidas de un compositor en plena madurez y en total posesión de sus recursos técnicos y expresivos". Comparto el juicio de Brescia sobre estas cinco obras y por eso mismo no entiendo cómo puede datar en el último cuarto del siglo XVIII una escritura que, para el gusto de esa época, resultaba indisimuladamente anticuada y no se puede atribuir a Melchor López sin ofrecer más pruebas que ese "se trata de obras de envergadura"

Este error de perspectiva resulta más grave y nos dice más sobre los déficits en la formación de Brescia que su obvio desconocimento de la obra de José Elías, fallecido cuatro años antes del nacimiento de Melchor López y autor real de estas piezas magistrales que forman parte habitual del repertorio del órgano ibérico del siglo XVIII desde su publicación en 1971, cuarenta años antes de la aparición del Libro de órgano de Melchor López de Brescia.

Brescia manifiesta su loable intención de "despejar de informaciones adicionales la transcripción del mismo, reservando todas las consideraciones de carácter musicológico al aparato crítico". Me parece una buena práctica editorial pero no justifica que Brescia se invente los títulos de algunas piezas* "para darles más sentido en su conjunto" ni el uso sistemático del siguiente criterio: "las notas ligadas entre sí en un mismo compás fueron siempre agrupadas y reemplazadas por valores mayores equivalentes, para despejar, así, lo más posible, la transcripción y hacer el texto musical más claro al intérprete."

Emprender tareas como la "edición crítica" del Libro de órgano de Melchor López sin consultar y contrastar previamente la información disponible tiene un precio muy alto. Las escasas referencias bibliográficas del estudio introductorio de Brescia prescinden de las monografías de referencia sobre los repertorios ibéricos de tecla*, su consulta hubiese sido suficiente para impedir los peores defectos de esta publicación institucional y quizás nos hubiesen evitado tener que leer ejercicios de soberbia como la conclusión de Brescia, que reproduzco literalmente:

Tras años de intensa investigación colectiva de las fuentes históricas, musicales e instrumentales de antaño, tras un intenso y renovado estudio de la tratadística histórica -ya sea a nivel teórico o interpretativo-, en la incesante búsqueda de un cada vez más riguroso acercamiento y comunión con el espíritu que animó a hombres antiguos, en el intuito de comprender mejor, y, desgarrados, lo más posible, de nuestra mirada cargada de memoria y empañada de contemporaneidad, recrearles la emanación del alma hecha posteridad -su obra-, dotándola de veracidad y vigor, se nos impone, por fin, un inquietante e imprescindible razonamiento; ¿Por qué traer a la luz el Libro de órgano de Melchor López, desde hace tanto tiempo adormecido en el seno amable del archivo de la catedral que hoy cumple el octavo centenario de su consagración? Y la respuesta, por simple que pueda parecer, emerge, honda y elocuente: -Para, humildemente, aprender de él. ¡Vale!

Por lo que se refiere a la tan hiperbólica como fundamentalista y desinformada "Presentación" de Joam Trillo y a las notas hagiográficas de Melchor López firmadas por Marco Brescia, son un fruto más de la que hemos dado en llamar musicología creativa. Las proposiciones extraordinarias requieren argumentos extraordinarios y en ambos artículos están ausentes los argumentos y sobran proposiciones extravagantes: Melchor López es "sin duda uno de los mayores representantes del clasicismo musical español." La música de López se encuadra "dentro de la sencillez, a veces candorosa, del estilo Haydn [...] tiene coros en sus villancicos que son verdaderos rondós de cuarteto, a tiempos de sonata, algunos que no desdeñaría de firmar el maestro alemán."

La profusión de datos y fechas inexactos, hechos inventados y juicios gratuítos no pueden hacernos ignorar que Melchor López desarrolló su carrera profesional entre 1784 y 1822 y que fue contemporáneo de Beethoven y Schubert, de Cherubini, Spontini y Rossini, maestros cuyas obras eran conocidas e interpretadas en Galicia en vida de Melchor López. Al margen de que López conociese y apreciase o no a estos autores, considerar a este competente Kapellmeister un abanderado de la modernidad musical es un puro dislate por mucho que dicho dislate cuente con los apoyos de las instituciones gallegas.

Notas

José ELIAS, "Obras completas", vol 1A, Julián Sagasta Galdós, José María Llorens Cisteró y Monserrat Torrent,  (ed), Barcelona. Diputación Provincial, 1971

Correspondencias entre el ·"Libro de órgano de Melchor López" y el Vol 1A de "Obras completas" de José Elías: "Pieza primera" (folios 88-91) = "Pieza primera, para quando se alza a su divina magestad"; "Pieza III" (folios 95-102r) = "Pieza séptima entre el antíguo y el moderno estilo”; "Pieza IV" (folios 102v-107( = "Pieza octava entre el antíguo y el moderno estilo” y "Pieza V" (108-111r) = "Pieza novena entre el antíguo y el moderno estilo”.

José ELIAS, "24 Obres per a Orgue: Peces i Tocates", Águeda PEDRERO-ENCABO (ed), Barcelona: Tritó, 2008

"Este libro de obras de órgano es de don Melchor López, colegial en el Real Colegio de Niños Cantores de S.M. / Año de 1781 /Melchor López."

José LÓPEZ-CALO, "La música en la Catedral de Santiago" Vol II, A Coruña: Diputación Provincial de La Coruña, 1993, Capítulo VII: Melchor López y otros: Libros de órgano, pp 253-261

López participó en reñidas oposiciones para los puestos de maestro de capilla en Ávila (1781) y Plasencia (1782), y el de organista en Burgo de Osma (1783), y preparaba la de maestro de la catedral de Astorga.

Dámaso GARCÍA FRAILE, "José Lidón. La música para teclado", (2 vols.). Madrid: Sociedad Española de Musicología, 2002, vol. II, pp 148-151.

Dámaso GARCÍA FRAILE, "José Lidón. La música para teclado", (2 vols.). Madrid: Sociedad Española de Musicología, 2002, vol. II, pp 151-154.

Marco Brescia, "Libro de órgano de Melchor López (1781)", edición crítica, estudo e transcripción, Santiago de Compostela: Consorcio de Santiago, 2011, 1 volumen de 21 X 30 cm, 278 pp, 212 de música, ISBN 978-84-939061-4-6

Luisa MORALES (ed), "Claves y pianos españoles: Interpretación y repertorio hasta 1830", Almería: Instituto de Estudios Almerienses, 2003

Por ejemplo, Brescia bautiza como "Sonatas" tres piezas y un fragmento sin títulos atribuidos a Melchor López

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