Un colega me comentó que Alfredo Kraus, un cantante para el cual la corrección política significaba poco o nada, decía que por lo menos en Werther tenía por cierto lo siguiente: si no se tiene un physique du rôle adecuado no se puede cantar el protagonista. Y él si que lo tenía. Todavía lo recuerdo con una elegancia algo alambicada, pero elegancia al fin, fraseando inolvidablemente el personaje con voz clara y articulación precisa, pero nunca exagerada, en el Covent Garden en 1979. Al año siguiente José Carreras se convirtió en el segundo gran Werther español en las mismas tablas. Carreras tenía una línea de canto menos elegante, pero era más sanguíneo y directo como lo fueron Francisco Araiza y Jaume Aragall, que en Londres se dejaba llamar “Giacomo.” Otros Werther londinenses, todos más en la línea de Carreras, fueron Domingo Villazón,…
Comentarios