El ascenso del nazismo implicó tanto la persecución de los músicos de origen judío como de la 'música degenerada', etiqueta que incluía estéticas muy variadas, provocando una fractura en la tradición musical austríaca y alemana, de la que todavía no se han recuperado totalmente. Muchos de los intérpretes y compositores optaron por la huida a países 'más tranquilos', la mayoría de los cuales se vieron envueltos en la Segunda Guerra Mundial poco después, donde su suerte, vital y artísticamente, fue muy variada; algunos se quedaron y sobrevivieron gracias a una colaboración con el régimen nazi no siempre fácil de entender; otros murieron por culpa de la persecución interior y la guerra exterior.Franz Schreker (Mónaco, 1878; Berlín, 1934), ilustre profesor de composición y director de la Berlin Musikhochschule, no tuvo ni siquiera la…
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