Entre el público del Liceu y Javier Camarena hay desde siempre una relación de amor, por suerte plenamente correspondido. Aunque el tenor mexicano, por su simpatía, establece enseguida un excelente contacto con sus públicos, será porque lo acogió en uno de sus Viñas, pero hay siempre hacia él, además de admiración, afecto. Y ayer, en su primer concierto en el Teatro, dando inicio a una gira que lo llevará por distintos lugares de España, hubo varios motivos para confirmarlo. Aunque parezca extraño partiendo de una situación complicada: Recibido con una gran ovación, Camarena se dirigió al respetable para comunicarle que hacía dos semanas estaba luchando contra un catarro no superado -y por eso dijo que quería decirlo él personalmente- pero que el concierto se iba a hacer porque podía cantar. Era evidente que no se encontraba en plena…
Comentarios