Me repito: “El director de la orquesta del Teatro fue esta vez también alguien nuevo. No hay mucho más tiempo en la preparación que para una buena lectura…”, pero si no hubo errores materiales, los tempi resultaron algunas veces arbitrarios y el volumen hacía de una cabaletta de Bellini (el más maltratado) una cabalgata wagneriana. Donizetti apenas corrió mejor suerte. La zarzuela fue lentísima y sin gracia alguna, además de bastante ensordecedora; el aria de Olga de Onegin -no sé si para compensar- fue una carrera, Massenet tendió a Wagner de nuevo, más ajustados los Verdi (menos Falstaff que Simon Boccanegra) y el Giordano. La segunda parte salió algo mejor, en especial el aria de Polina de La dama de picas y la de Micaela de Carmen, mientras sosa fue la ‘Habanera’ y la mejor en absoluto ‘Sì, mi chiamano Mimì’, pese a algún momento…
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