Musicología

Breve historia del Himno de Andalucía 2. Recuperación

Miguel Arnaiz Molina

miércoles, 22 de julio de 2020
Estatua de Blas Infante en Archidona © Dominio público

Durante los treinta y seis años que duró la dictadura franquista el andalucismo histórico se vio sumido por las circunstancias en un silencio forzado; los pocos supervivientes del movimiento original hubieron de convivir con el estigma y la represión, y la figura de Blas Infante fue cayendo, poco a poco, en el olvido. No fue hasta la última década del Franquismo, especialmente a partir de 1971, cuando comenzó a fraguarse, con la fundación clandestina de Alianza Socialista de Andalucía (ASA) liderada por Alejandro Rojas-Marcos, el resurgimiento del regionalismo andaluz y la recuperación de la memoria del andalucismo histórico. Pero las circunstancias y los protagonistas ya eran otros.

La bandera verdiblanca fue, en este contexto de reivindicación identitaria, el primero de los símbolos del andalucismo histórico que se recuperó, tiempo antes del “redescubrimiento” del Himno de Andalucía, que no tendría lugar hasta 1977. La popularidad y rápida aceptación con la que los andaluces abrazaron su nueva (y al mismo tiempo antigua) bandera quedó musicalmente plasmada en 1976 con el tema Verde, blanca y verde que el cantautor Carlos Cano, andalucista convencido y “militante sin carnet oficial”* del Partido Socialista de Andalucía (PSA), antiguo ASA, arregló a partir del poema propio Las amapolas. La canción, que sería incluida más tarde en su primer disco A duras penas* (y sus derechos cedidos al PSA por el precio simbólico de una peseta*), ponía de manifiesto la necesidad de encontrar un símbolo musical que pudiese equipararse a la bandera como vehículo de expresión identitaria andaluza, y en ese sentido sigue siendo, para muchos, todo un himno alternativo de Andalucía, como demuestra su reciente utilización en la campaña autonómica andaluza de 2018 por parte de Adelante Andalucía*.

Verde, blanca y verde (letra y música de Carlos Cano)

[1] De Ronda vengo
[2] Lo mío buscando
[3] La flor del pueblo
[4] La flor de mayo

[5] Verde, blanca y verde

[6] Ay, qué bonica
[7] Verla en el aire
[8] Quitando penas
[9] Quitando hambres

[10] Verde, blanca y verde

[11] Amo mi tierra
[12] Lucho por ella
[13] Mi esperanza
[14] Es su bandera

[15] Verde, blanca y verde
[16] Verde, blanca y verde

[17] Qué alegres cantan
[18] Las golondrinas
[19] Tierra sin amos
[20] Tierra de espigas

[21] Verde, blanca y verde

[22] Cómo relucen
[23] Las amapolas
[24] De Andalucía 

[25] Trabajadora

[26] Verde, blanca y verde

[27] Amo mi tierra
[28] Lucho por ella
[29] Mi esperanza
[30] Es su bandera

[31] Verde, blanca y verde
[32] Verde, blanca y verde

En la primavera de 1977, a pocos meses de la celebración de las primeras elecciones generales de la democracia, a las que concurrirían en coalición el PSA y el Partido Socialista Popular (PSP) de Enrique Tierno Galván, Carlos Cano recibió el encargo por parte de Alejandro Rojas-Marcos de grabar el recientemente “redescubierto” Himno de Andalucía, cuya partitura se publicó en marzo de ese mismo año en el Correo de Andalucía*, para la campaña electoral. Cano se trasladó personalmente a la Casa de la Alegría, en Coria del Río, para consultar, con el permiso de la familia Infante, una de las pocas copias conservadas de la obra. Se trataba de una versión impresa del arreglo para piano de José del Castillo, que Blas Infante había decidido incluir en su día dentro del pequeño libro Andalucía desconocida y que, gracias a su pequeño tamaño, había logrado pasar desapercibido durante la mayor parte de la dictadura entre otros tomos de la biblioteca familiar.

El arreglo musical del himno fue llevado a cabo por el propio Carlos Cano y sus dos músicos de confianza: Rafael “Fafi” Molina y Paco Luis Miranda, y contó, para la grabación, con la colaboración de la Coral Heliópolis de Sevilla, dirigida por el catedrático de violonchelo del Conservatorio de Sevilla, Juan Calabuig*. En esa grabación, que aparecería más tarde en un disco editado y producido por el propio PSA junto a los temas Por un poder andaluz y Verde, blanca y verde, estuvieron presentes, además de los descendientes de Blas Infante, algunos miembros supervivientes de la Junta Liberalista. Pocos días antes del 15 de junio, fecha de las elecciones generales, Cano y sus acompañantes interpretaron el himno en directo ante una concurrida audiencia durante un mitin del partido en Ronda*. Era la primera vez que el himno sonaba en público desde 1936.

La labor de recuperación del himno por parte de Carlos Cano y el PSA no solo fue importante desde el punto de vista de la memoria histórica, sino que fomentó la rápida asimilación de este como nuevo símbolo andaluz por parte de un pueblo ansioso de reivindicación identitaria y en un momento clave, tanto para la historia de Andalucía, como para la de España. De esta forma reflejaba el semanal Hoja del Lunes de Madrid el ambiente que se palpaba durante las manifestaciones proautonomía que se replicaron el 4 de diciembre de 1977 por toda Andalucía y cómo el himno se había hecho ya un hueco en la conciencia colectiva escasos meses después de su recuperación.

Millones de andaluces en las capitales y ciudades al sur de Despeñaperros; cientos de miles en Barcelona y menos de un millar en Madrid, según la agencia Cifra, se han manifestado el domingo [4 de diciembre] en petición de un régimen autonómico para Andalucía, y lo hicieron en[tre] millares de banderas blanquiverdes, enseña cuya historia se remonta al siglo XII, apenas con la sola excepción de los gravísimos incidentes ocurridos en Málaga, que causaron un muerto por bala [Manuel García Caparrós] y varios heridos, han dado pruebas de madurez ciudadana y política, y de riqueza y alegría humanas, que encontraron voz en el emocionante triple repique con todas las campanas de la Giralda [que] convocaron a más de medio millón de andaluces en las calles sevillanas. Con el canto del himno de Andalucía, entre banderas empapadas por la lluvia, y con el apoyo de todos los partidos democráticos en Andalucía, con representación parlamentaria o sin ella, sino también de la Iglesia y de todas las instituciones culturales, sociales, sindicales y políticas, la gente salió a la calle a exponer sus reivindicaciones.*

Lo que las líneas anteriores ponen de manifiesto es la culminación de un proceso de resignificación del himno y los símbolos andaluces, lógicamente condicionado por las circunstancias históricas, así como por una acuciante necesidad de autoafirmación regional como reacción a los treinta y seis años de dictadura franquista, donde se abrazan como liberadores aquellos símbolos que antaño fueran tachados de impuestos por los detractores del movimiento andalucista. Dicho esto, no se debe caer en la tentación de establecer una línea continua (o discontinua) entre el andalucismo histórico y el resurgir regionalista durante la Transición. El último es un fenómeno nuevo que mira, no obstante, hacia el pasado, como también hicieron en su día Blas Infante y los andalucistas, en busca de las claves para un futuro mejor.

En este sentido, el ansia popular de libertad que siguió al Franquismo, y que en Andalucía se tradujo en un apoyo generalizado al proyecto autonomista, desbordó los límites del PSA, adquiriendo una proyección mucho más amplia y plural, en términos ideológicos, de la que pudieron haber conocido en su día las reivindicaciones del andalucismo histórico, articulándose, precisamente, en torno a aquello que durante la Segunda República aún estaba en proceso de gestación: un sentimiento identitario andaluz de amplia difusión. No cabe duda de que el papel jugado por el Himno de Andalucía durante los años en los que se fraguó el “nacimiento de la autonomía andaluza” está detrás de la excepcional aceptación de la que este goza en la actualidad, estando presente en la vida de los andaluces en ámbitos que van mucho más allá de los usos estrictamente institucionales. Y es que, más allá de sus implicaciones ideológicas originales, el Himno de Andalucía fue, durante la Transición, y, antes que nada, un “himno fundacional”.

Las versiones oficiales

El gran problema del himno andaluz era (y sigue siendo en cierto modo) la ausencia de una versión oficial para orquesta o banda, ante la desaparición de los originales de José del Castillo. La necesidad de un arreglo oficial que se prestase a usos institucionales se iba haciendo cada vez más acuciante a medida que Andalucía daba pasos de gigante hacia la consecución de su autonomía. Es en este contexto cuando José Albero Francés, por aquel entonces director de la Banda Municipal de Sevilla, decidió tomar la iniciativa y registrar su propia instrumentación del himno (una para banda y otra para piano), la cual sería presentada en concierto ante diferentes personalidades del andalucismo en septiembre de 1979 y estrenada oficialmente el 18 de octubre de ese mismo año en el Teatro Lope de Vega de Sevilla. La nueva versión de Albero se basó en la fotocopia de un manuscrito (posiblemente apócrifo*) de la reducción a piano de José del Castillo, que la familia Infante había cedido tiempo atrás al, por aquél entonces, teniente de alcalde del Ayuntamiento de Sevilla, José Jesús García Díaz. Esta versión, que nunca fue contrastada con la segunda fuente disponible en aquel momento: la de Andalucía desconocida, ya mencionada anteriormente, incluía algunos cambios en el encaje de la música y el texto que enfadaron a María de los Ángeles Infante, hija de Blas Infante, cuando tuvo noticia de ello, por lo que consideró una falta de respeto hacia el original*. José Albero registró, adicionalmente, una nueva musicalización de la letra de Blas Infante, según él mismo, “con más ritmo andaluz” y “más sabor a tierra”* que la armonización de José del Castillo sobre el Santo Dios, e intentó, sin éxito, presentarla a las distintas fuerzas políticas como candidata a nueva música oficial del himno.

Para 1980 el Himno de Andalucía, ya con la nueva instrumentación de José Albero, había alcanzado plena vigencia social e institucional. En enero de ese año fue interpretado por la Banda Municipal de Granada ante las puertas de la Casa Consistorial de dicha ciudad durante una visita de los reyes, en un acto en el que estuvieron presentes el alcalde del PSOE, Antonio Jara Andreu y el presidente de la Junta de Andalucía, Rafael Escuredo*; pero también sonó el 24 de febrero por los altavoces del estadio de El Mirador (ya desaparecido) mientras los jugadores saltaban al campo con banderas andaluzas para disputar el encuentro entre el Algeciras y el Castellón, a tan solo cuatro días de la celebración del referéndum de autonomía del 28 de febrero*. El Himno de Andalucía quedaría definitivamente establecido como tal mediante la Ley 3/1982 de 21 de diciembre, publicada en el BOE a comienzos de 1983.

En 1985 la Junta de Andalucía encargó al compositor sevillano Manuel Castillo Navarro-Aguilera, quien también pondrá música a la Expo’92 de Sevilla, una serie de nuevos arreglos del himno (voz y piano, coro y piano, banda y voz, orquesta y coro) con el fin de poner coto a la proliferación de arreglos oficiosos del himno que se había venido produciendo en los últimos años, estableciendo así una versión oficial para cada tipo de agrupación instrumental. El estreno de la nueva armonización, que en teoría habría de sustituir a la de José Albero, se produjo en Sevilla en 1985, en un concierto de la Orquesta Bética Filarmónica (antigua Orquesta Filarmónica de Sevilla), dirigida por Luis Izquierdo González, donde también se estrenó el Concierto para violonchelo y orquesta del propio Manuel Castillo*. Llama la atención de estos arreglos el esfuerzo por parte de Castillo por alcanzar una acentuación más natural en la línea vocal, aun a costa de modificar las duraciones rítmicas del himno original, en una revisión bastante más libre, en ese sentido, que la de José Albero, pero también más asequible para el intérprete sin formación vocal. La Consejería de Cultura editó una versión no venal en cassette de los distintos arreglos de Manuel Castillo, registrada en la SGAE y fechada en 1987, sin embargo, el compositor no llegó nunca a registrarlos a su nombre, tal vez por deferencia a la figura histórica de José del Castillo Díaz*. Pese al prestigio del autor y la calidad de los arreglos, que contaron, esta vez sí, con el beneplácito de la familia Infante, la propuesta de la Junta de Andalucía fracasó estrepitosamente en su intento unificador y, a día de hoy, la versión de Manuel Castillo no solo no ha logrado imponerse a la de José Albero, sino que solo es una de las muchas que se emplean de manera oficiosa en los distintos actos institucionales, siendo esta una cuestión sin visos de resolverse en la actualidad.

Las versiones no oficiales

A pesar de todo, la primera versión para banda y coro del Himno de Andalucía después de su recuperación por parte de Carlos Cano no fue la de José Albero, sino la del maestro Manuel López-Quiroga, que en noviembre de 1977 anunció la inclusión de un arreglo del himno, con dos coros y una marcha por sevillanas*, para la Cabalgata de Reyes de Sevilla a la que pondría música ese año. La petición vino del teniente de alcalde (y, por aquel entonces, también director del Ateneo de Sevilla) José Jesús García Díaz, o “Pepito Caramelos”, como era conocido entre los vecinos por haber traído la cabalgata a Sevilla y haber sido su director artístico desde 1956. Se trata de la misma persona a la que, como ya se ha comentado anteriormente, María de los Ángeles Infante había cedido una de las copias del himno, y que años más tarde permitiría su consulta a José Albero. Desgraciadamente no ha quedado registro de la versión de López-Quiroga que presumiblemente se escuchó durante la Cabalgata de Reyes de 1978, quizá el mismo evento que inspiró al compositor su suite orquestal Cabalgata de la ilusión de Sevilla.

En 1993 Rocío Jurado canta la que será posiblemente la versión más conocida del himno a nivel popular, con un arreglo por tarantos de Jesús Bola para la película de Josefina Molina La Lola se va a los puertos, libre adaptación a su vez de la obra de teatro homónima de los hermanos Antonio y Manuel Machado de 1929. A pesar de que la película tuvo mala recepción y peores críticas, dejó para el recuerdo la icónica imagen de Lola (Jurado) estrenando el nuevo Himno de Andalucía ante Blas Infante (Juan Valdés) y los andalucistas en una asamblea desubicada cronológicamente y por supuesto ajena a la obra original de los Machado, en un intento, algo forzado pero efectista, de mitificación andalucista.

La versión del himno que suena en la cinta tiene mucho de flamenco, incluyendo algún giro melódico al modo frigio y parece con ello buscar, no solo el obvio lucimiento de la cantaora, sino una apelación al sentimiento andaluz a través de sus tópicos musicales. Por otro lado, merece la pena reseñar que esta versión de Jesús Bola y Rocío Jurado capea la problemática de la adecuación de la música al texto de una forma magistral, en una exhibición del arte del “decir cantando” que, sin embargo, encontrará sus detractores en aquellos que consideren traicionada la acentuación original del himno.

En 2007, un año después del fallecimiento de la artista, el Partido Popular de Andalucía (PP-A) propuso al resto de grupos parlamentarios realizar un Proyecto no de Ley para que la versión cantada por esta se convirtiese en la oficial*. La iniciativa no prosperó, pero, más recientemente, en febrero de 2019, fue recuperada por el Ayuntamiento de Chipiona (Cádiz), localidad natal de Rocío Jurado, donde esta versión ya era la utilizada oficialmente (o, mejor dicho, oficiosamente) en los actos municipales. Tras ser aprobada en Pleno Municipal, la propuesta, que contó con la aprobación explícita de la hija de la cantaora*, fue elevada a la Junta de Andalucía, que sigue sin pronunciarse al respecto.

Resultaría inviable dar cuenta aquí de todas y cada una de las versiones que hasta hoy se han venido haciendo del Himno de Andalucía, y que abarcarían los más diversos estilos musicales, desde la versión punk de Reincidentes Andaluces levantaos* (1993), hasta la más difícilmente catalogable Santo Dios (2019), de los Planetas y Niño de Elche*, pasando por el CD de 2005 Flamenco por Andalucía, España y la Humanidad*, donde se podía escuchar el Himno de Andalucía a través de una variada selección de palos flamencos, de la mano de artistas de la talla de Enrique y Estrella Morente, Tomatito, Chano Lobato o Paco de Lucía, además de una versión orquestal de Manolo Sanlúcar. En el año 2000 Miguel Sánchez Ruzafa, antiguo alumno de composición de Manuel Castillo, grabaría, para la Junta de Andalucía, un interesantísimo CD pedagógico con la Banda Municipal y el Coro Clásico de Granada*, en el que se propuso un recorrido, con textos explicativos del historiador Enrique Iniesta, a través de la historia del Himno de Andalucía, desde el Santo Dios de Cantillana hasta los arreglos para banda y banda y coro del propio Ruzafa. Más recientemente otros nombres como Pastora Soler, India Martínez, Miguel Poveda o Niña Pastori han venido a engrosar la lista de voces que conforman este caleidoscopio coral que es en la actualidad el Himno de Andalucía.

Bibliografía

Página oficial de Carlos Cano

Estévez Bautista, Rafael “Nuestro himno de Andalucía a debate”, en Actas del XII Congreso sobre el Andalucismo Histórico, Sevilla, Fundación Blas Infante, 2008.

Gelán, Fernando, “Polémica sobre el himno de Andalucía”, en ABC Sevilla, 26 de agosto de 1979, p. 13.

Lemos Ortega, Emilio, “Estos son el escudo y el himno de Andalucía”, el Correo de Andalucía, 15 de marzo de 1977, p. 12.

Ruiz-Berdejo Gutiérrez, Pedro, “Historia comparada del Himno de Andalucía para su entronque definitivo en el Estatuto de Andalucía”, en Actas del XII Congreso sobre el Andalucismo Histórico, Sevilla, Fundación Blas Infante, 2008.

Ruiz Romero, Manuel, “Los símbolos institucionales de Andalucía (1918-1982): de la marginalidad al pleno reconocimiento institucional”, II Congreso Internacional de Investigadores en Relaciones Públicas [libro de actas], Sevilla, Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla, 2005, pp 683-701

Hemerografía

15 de noviembre de 1977, ABC de Sevilla, pp. 15-16.

5 de diciembre de 1977, “Los andaluces quieren la autonomía”, Hoja del Lunes, p. 1.

10 de enero de 1980, “El viaje de los Reyes por Jaén y Granada”, Diario de Burgos, p. 10.

26 de febrero de 1980, Meditarráneo, sección de deportes, p. 11.

1 de julio de 1985, Ritmo: revista musical ilustrada, p. 80.

24 de octubre de 2007, “El PP propone hacer oficial la versión del Himno andaluz cantado por Rocío Jurado”, ElMundo.es.

19 de noviembre de 2018, “Elecciones andaluzas: Adelante Andalucía se viste del verde, blanco y verde de Carlos Cano para su anuncio electoral”, ABCdeSevilla.

14 de febrero de 2019, “Rocío Jurado pondrá voz al himno de Andalucía”, 20 Minutos.

Notas

1. “Carlos Cano y el andalucismo político”, en Página oficial de Carlos Cano. https://carloscano.es/2011/05/18/carlos-cano-y-el-andalucismo-politico/ [Consultado: 10 de abril de 2019]

2. Página oficial de Carlos Cano. https://carloscano.es/2010/05/15/carlos-cano-y-la-verdiblanca-verde-blanca-y-verde/ [Consultado: 10 de abril de 2019]

3. Pedro Ruiz-Berdejo Gutiérrez, “Historia comparada del Himno de Andalucía para su entronque definitivo en el Estatuto de Andalucía”, en Actas del XII Congreso sobre el Andalucismo Histórico, Sevilla, Fundación Blas Infante, 2008, p. 227.

4. “Elecciones andaluzas: Adelante Andalucía se viste del verde, blanco y verde de Carlos Cano para su anuncio electoral” ABCdeSevilla, 19 de noviembre de 2018, https://sevilla.abc.es/elecciones/andalucia/sevi-elecciones-andaluzas-adelante-andalucia-viste-verde-blanco-y-verde-carlos-cano-para-anuncio-electoral-201811142041_noticia.html [Consultado: 13 de abril de 2019]

5. Emilio Lemos Ortega “Estos son el escudo y el himno de Andalucía”, el Correo de Andalucía, 15 de marzo de 1977, p. 12.

6. Primera grabación histórica del himno de Andalucía, en Página oficial de Carlos Cano. https://carloscano.es/2011/05/18/carlos-cano-y-el-andalucismo-politico/ [Consultado: 10 de abril de 2019]

7. Primera grabación histórica del himno de Andalucía, en Página oficial de Carlos Cano. https://carloscano.es/2011/05/18/carlos-cano-y-el-andalucismo-politico/ [Consultado: 10 de abril de 2019]

8. “Los andaluces quieren la autonomía”, Hoja del Lunes, lunes 5 de diciembre de 1977, p. 1.

9. Aunque los herederos de José del Castillo han sostenido siempre que el manuscrito fue escrito de su puño y letra, los análisis comparativos a los que he tenido acceso ponen de manifiesto que la caligrafía del documento no se corresponde ni con la del compositor sevillano ni con la de Blas Infante.

10 Fernando Gelán, “Polémica sobre el himno de Andalucía”, en ABC Sevilla, 26 de agosto de 1979, p. 13.

11. Fernando Gelán, “Polémica sobre el himno de Andalucía”, en ABC Sevilla, 26 de agosto de 1979, p. 13.

12. “El viaje de los Reyes por Jaén y Granada”, Diario de Burgos, 10 de enero de 1980, p. 10.

13. Mediterráneo, sección de deportes, 26 de febrero de 1980, p. 11.

14. "Ritmo", 1 de julio de 1985, p. 80.

15. Rafael Estévez Bautista, “Nuestro himno de Andalucía a debate”, en Actas del XII Congreso sobre el Andalucismo Histórico, Sevilla, Fundación Blas Infante, 2008, p. 310.

16. "ABC de Sevilla", 15 de noviembre de 1977, , pp. 15-16.

17. “El PP propone hacer oficial la versión del Himno andaluz cantado por Rocío Jurado”, ElMundo.es, 24 de octubre de 2007, https://www.elmundo.es/elmundo/2007/10/24/espana/1193240004.html [Consultado: 13 de abril de 2019]

18. 'Rocío Jurado pondrá voz al himno de Andalucía', "20Minutos", 14 de febrero de 2019, https://www.20minutos.es/noticia/3562432/0/rocio-jurado-pondra-voz-al-himno-de-andalucia/ [Consultado: 13 de abril de 2019]

19. En el álbum "Sol y Rabia" (Discos Suicidas).

20. En el álbum "Fuerza Nueva" (El Ejército Rojo).

21. Producido por Szena con la colaboración de la Agencia Andaluza para el Desarrollo del Flamenco.

22. Banda Municipal de Granada, Coro Clásico de Granada, Armonización original de Miguel Sánchez Ruzafa (Textos de Enrique Iniesta) Sevilla, (2000), Historia sonora del himno andaluz (CD), Conserjería de relaciones institucionales (Junta de Andalucía).

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