Reportajes

Prólogo obligado para una pequeña crónica

Antonio Gómez Sotolongo

Casi todos los que tenemos la costumbre de leer libros, en más de una ocasión nos hemos saltado esas páginas del prólogo en las que algún erudito, en su afán por edificarnos, nos pone a algunas páginas de distancia de la trama que ansiosos queremos descubrir. Sin embargo, hay un texto que en su primera edición, para evitar esas molestias al lector, salió de la imprenta sin la más mínima nota, sin prolegómenos, sin aclaraciones e incluso sin el nombre de la autora, y el contenido de sus páginas convocó duraderas confusiones en la Historia de la Música.Esa fue la obra de la musicóloga inglesa Esther Meynell, titulada Pequeña Crónica de Ana Magdalena Bach, en la que se narra la vida de Juan Sebastián Bach. El texto, que vio la luz en Londres en 1925, en su primera edición y en muchas otras se publicó de manera anónima, lo cual dio pie para…

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