Siempre es un placer visitar la Casa da Música de Porto: programación interesante, precios asequibles, comodidad y buena acústica en la sala (algo que en la antigua sede de la Orquesta Sinfónica de Galicia, el Palacio de la Ópera de A Coruña, brillaba por su ausencia), además de una marcada tendencia a concentrar los conciertos en fin de semana, lo cual simplifica mucho los viajes. En esta ocasión, el principal atractivo era Denis Kozhukhin, quien daba un recital el sábado, pero la posibilidad de escuchar al pianista francés David Fray el viernes y a la pianista finesa Anna Kuvaja el domingo nos hizo prolongar el viaje.
Sinceramente, no conocía apenas a David Fray y aunque había oído hablar de él, nunca lo había escuchado en directo, por lo que asistí a este concierto con pocas expectativas. Quizá por ello se convirtió en una sorpresa…
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