Seguramente este es otro de los signos de la 'nueva normalidad': anulación de funciones por haber aparecido algún caso de positivo entre los cantantes, coro, orquesta o los equipos técnicos del teatro. Estas son las cosas que nos hacen recordar que en una función de ópera participa muchísima gente, porque a los que vemos y oímos hay que añadir todos los que están tras el escenario, que son igualmente imprescindibles para que la función se pueda llevar a cabo.
En este momento se acaba de anunciar la cancelación de todas las funciones restantes -30 de septiembre y 3 de octubre- de la nueva producción de Tannhaüser en la Ópera de Rouen (el estreno del domingo pasado ya había sido anulado por un contagio), tras haber aparecido un segundo caso de positivo COVID. El teatro había preparado una producción nueva que cumplía todos los protocolos…
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