Seguro que conocen ustedes la anécdota del lord inglés que llega a su casa el viernes por la tarde, se encuentra una carta certificada de Hacienda, la deja cuidadosamente en una esquina de su escritorio, y piensa: “¡qué disgusto me voy a llevar el lunes!” Más que flema británica, eso es mostrarse inasequible al desaliento. Y eso es lo que hizo Paul Daniel a lo largo de toda la función: dando la bienvenida a la nueva temporada de la Real Filharmonía de Galicia, e introduciendo –en un gallego muy decente- cada una de las obras en cartel. Particularmente animosa fue la presentación de los fragmentos de Peer Gynt, que Daniel dispuso en orden cronológico para contar la historia del personaje: no sólo leyó el texto entre número y número, sino que representó con la voz cada uno de ellos.
Ciertamente es desalentador estar pendiente de un hilo…
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