En los últimos días el mundo musical internacional ha vuelto a llenarse de noticias que no son novedad, sino una desagradable repetición de lo ya ocurrido en la primavera pasada. Como habrán ido leyendo estos días las cancelaciones de espectáculos y temporadas completas son continuas. Se observa sin embargo un matiz diferente, que es preocupante, puesto que se habla mucho menos de emergencia y circunstancias excepcionales, y mucho más de cierres prolongados en el tiempo. Bastantes salas, incluidas algunas de las más emblemáticas de Europa y América, han anunciado ya que las dificultades económicas a las que se enfrentan pueden abocarlos incluso al cierre definitivo o por lo menos a la renuncia a ciclos y proyectos que se habían convertido ya en algo intrínseco a sus programaciones. Tras varias décadas en que se había luchado y conseguido…
Comentarios
gracias, Maruxa...se me había escapado... y eso sin hablar de los apuros económicos de intérpretes, salvo aquellos muy asentados y no tan jóvenes ya... Leer que tienen que cambiar de oficio (en declaraciones de ministros) o afirmaciones que incluyen la cultura dentro del 'ocio' (como si una discoteca y un auditorio o teatro -de cualquier índole- o cine fueran exactamente lo mismo) no ayuda precisamente a ser más optimistas....Como si no bastara que los responsables directos de la gestión no fueran siempre capaces y honestos sólo nos faltaba este otro nivel de ignorantes interesados...Y personalmente no entiendo que aquí unos teatros tengan que cerrar y los otros puedan seguir abiertos, adelantando o no horarios. Pero claro...basta con ver las autoridades de las autonomías correspondientes...