Que un concierto previsto para clausurar un ciclo de canto de cámara, inusual e interesante, se vea cancelado a último momento no predispone favorablemente.El barítono Russel Braun tuvo que regresar repentinamente al Canadá por una grave enfermedad de su mujer y acompañante, Carolyn Maule. Eso dejó a solas al tenor previsto para un programa de dúos, que tuvo que improvisar uno en solitario y buscar un acompañante. Hacía mucho que no escuchaba a Michael Schade, y lo recordaba como un buen tenor mozartiano y poco más. En estas condiciones, me disponía a un concierto de trámite, cuando el joven cantante salió muy expansivo a comunicar al público todas estas circunstancias (en parte impresas y anunciadas por el teatro) y a presentar a su acompañante, un muy buen Justus Zeyen, también joven.Y vino la sorpresa. La estatura artística (no sólo…
Comentarios