Discos

Zeynep Gedizlioğlu, mujer, compositora

Paco Yáñez
lunes, 8 de marzo de 2021
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Zeynep Gedizlioğlu: Sights of Now; Jetzt - mit meiner linken Hand; Verbinden und Abwenden; Kelimeler; Blick des Abwesenden. Tomoko Hemmi, Tamara Stefanovich y Yukiko Sugawara, pianos. Quatuor Diotima. Ensemble Modern. Klangforum Wien. Neue Vocalsolisten Stuttgart. hr-Sinfonieorchester. Leonhard Garms, Jonathan Stockhammer e Ilan Volkov, directores. Christine Fischer, Stefan Fricke, Björn Gottstein, Jens Jamin y Lydia Jeschke, producción. Elisabeth Bodenseh, Lisa Harnest, Doris Hauser, Philipp Knop y Martin Leitner, ingenieros de sonido. Un CD DDD de 69:28 minutos de duración grabado en Böblinger, Fráncfort del Meno, Stuttgart (Alemania) y Viena (Austria), los días 23 de noviembre y 4 de julio de 2017, y 2 de febrero, 14 de septiembre y 14 de diciembre de 2018. Wergo WER 6428 2.
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Un año más, celebramos en mundoclasico.com el Día Internacional de la Mujer acercándonos a una de las excelentes compositoras que revitalizan la música actual; en este caso, la turca Zeynep Gedizlioğlu (Esmirna, 1977), una creadora que ya había visitado nuestra sección discográfica en febrero de 2014, en calidad de galardonada con el premio de la Fundación Ernst von Siemens para jóvenes compositores: mención que llevaba aparejada un lanzamiento monográfico en el sello col legno (WWE 1CD 40405), un compacto en el que, como titulamos entonces a nuestra reseña, se explicitaban las raíces turcas de Zeynep Gedizlioğlu.

Además de esa acusada impronta cultural (que incluye su formación como compositora en Turquía con Cengiz Tanç), en las partituras de Zeynep Gedizlioğlu son igualmente evidentes las influencias de algunos de sus maestros en Francia y Alemania, como Theo Brandmüller, Wolfgang Rihm, Daniel Teruggi, o Ivan Fedele. 

Pieza enlazada

Son esos vínculos con la música germana los que han propiciado que Gedizlioğlu haya sido incluida en la serie Edition Zeitgenössische Musik del sello Wergo: una colección en la que se inscribía, asimismo, el compacto de la compositora a la que destacamos en el Día Internacional de la Mujer el pasado 8 de marzo, la ucraniana Anna Korsun (WER 6426 2).

Pieza enlazada

En nuestra reseña del que fue primer compacto monográfico de Zeynep Gedizlioğlu (el publicado por col legno) habíamos destacado la gran atención que la compositora turca prestaba en sus partituras al desarrollo de patrones rítmicos, así como a un lenguaje que incidía en lo expresivo, asentándose técnicamente en las alturas para registrar sus ideas musicales, sin una mayor presencia de técnicas extendidas, algo que se manifiesta en una continua búsqueda de intervalos y estructuras que, asentadas en relaciones tonales, exploraban el mestizaje con las escalas tradicionales turcas para dar con una voz, ya entonces, personal. La partitura más antigua de las cinco recogidas en el compacto del sello Wergo que hoy reseñamos se inscribe, todavía, en dichas coordenadas estéticas, que diríamos entre la impronta de lo turco y la influencia de Wolfgang Rihm en lo rítmico y estructural.

 Jetzt - mit meiner linken Hand

Se trata de la pieza para ensemble Jetzt - mit meiner linken Hand (2014), una obra muy rica en capas rítmicas desde su comienzo, con una parte central más despojada y silente, en la que las resonancias instrumentales vagan por el escenario como cuerpos dispersos, con sonoridades en progresivos rebotes, cual ecos en la noche. Destacan en estos compases más desnudos la belleza de los instrumentos de registro grave, como el clarinete bajo, la percusión o el tan rotundo dúo de violonchelo y contrabajo que progresivamente reconstruye el aparato rítmico en los compases finales de la obra: unas intervenciones de la cuerda en las que abruma la calidad del ensemble que aquí se hace cargo de Jetzt - mit meiner linken Hand, el Klangforum Wien (en un registro efectuado en Viena el 14 de diciembre de 2018). Mientras, en los más febriles pasajes iniciales es obligado destacar al saxofonista Gerald Preinfalk, pues su instrumento es uno de los que, además de conducir el desarrollo del discurso musical, posee una de las partes más complejas y enrevesadas de esta partitura, con sus bisbigliandi, trinos, apoyaturas e inflexiones microtonales, descritas por Dirk Wieschollek en sus notas como un «acto de circo musical».

 Verbinden und Abwenden

La segunda partitura aquí reunida presenta una plantilla de lo más inusual: la de ensemble y orquesta (formación que, en todo caso, cuenta con ilustres precedentes, como la magna Quodlibet (1990-91), de Emmanuel Nunes). Se trata de Verbinden und Abwenden (2016), y precisamente su título nos da pistas sobre esos procesos de acercamiento y alejamiento que se producen entre los dos grandes cuerpos musicales presentes en el orgánico de la obra: dos cuerpos que, a su vez, remedan musicalmente la tensión habida entre el individuo y la sociedad. Curiosamente es, por tanto, un ensemble el que asume el rol del individuo, algo que se acerca a tal dramaturgia por el hecho de que los músicos de dicha agrupación no se sitúan como formación autónoma, sino que se dispersan como solistas entre los miembros de la orquesta; mas no en las secciones a las que pertenecerían por familia instrumental, por lo que se acusa en su relación con los profesores que los rodean esa tensión entre cada músico y un medioambiente orquestal para el que resultan «objetos extraños» (dos buenos ejemplos de ello que nos suministra Dirk Wieschollek en sus notas serían el clarinete bajo, sentado entre los primeros violines, o el violín del ensemble, ubicado tras la tuba orquestal; situación diferencial que se agudiza, en cuanto a sonido, por el hecho de que los instrumentos del ensemble están amplificados; de ahí, su diferente naturaleza acústica en este registro). Todo ello conforma lo que la propia Gedizlioğlu califica de situación política: el enfrentamiento de estos catorce individuos (el Ensemble Modern) dispersos entre esa sociedad orquestal (la hr-Sinfonieorchester) que, a su vez, les resulta extraña.

Este verdadero proceso de emancipación que es Verbinden und Abwenden discurre, en paralelo, a cierta emancipación estética de la música de Zeynep Gedizlioğlu con respecto a lo más acusadamente turco de sus composiciones previas. Con menos nostalgias por los ritmos y las sonoridades de su país natal, Verbinden und Abwenden apuesta por un sonido más actual y germánico, por el descubrimiento de texturas y timbres en ensemble y orquesta en los que se hibridan el lenguaje de alturas y las técnicas extendidas, creando una profusión de sonidos muy bellos emplazados en muy diversos estratos (algo que se agudiza por el tratamiento amplificado de los instrumentos del Ensemble Modern). Esa cohabitación de lo armónico y lo ruidista (tan de nuestro tiempo) tiene momentos realmente fascinantes en esta partitura; apoyados, además, en una musicalidad de ley: tal es la que Gedizlioğlu muestra en cada una de sus piezas.

Revirtiendo lo que sucedía en la camerística Jetzt - mit meiner linken Hand, en Verbinden und Abwenden partimos de un ambiente más calmo, por medio de un tenuto que progresivamente se va acelerando y complejizando en los ritmos de orquesta y ensemble a medida que se desarrolla el primero de los tres actos en los que la obra se divide, recuperando ese gusto por las pulsaciones polirrítmicas abigarradas tan típicas de la compositora turca; aquí, con una mención especial para la percusión a la hora de espolear y desdoblar los constructos métricos que articulan la partitura, incluidas las acciones fonéticas de los músicos, cual multitudes, al final del primer acto. Todo ello convoca apuntes paródicos, algo que contrasta fuertemente con el comienzo de la obra, tan grave y circunspecto. En el segundo acto parece que se volviese a acusar esa transición estilística antes señalada, y de las sonoridades finales del primer acto, que nos conducían a la Zeynep Gedizlioğlu previa al 2014, regresamos a una escena más extendida y moderna, antes de abismarnos al último acto de Verbinden und Abwenden. Este tercer acto nos vuelve a remitir al primero (el más largo y heterogéneo), con su desarrollo en súbitos espasmos que nos habla de un planteamiento muy dramatúrgico del sonido, aquí, camerístico-orquestal (en claves tanto sintéticas como de oposición). El tercer acto, por tanto, posibilita esa con-fusión final de técnicas extendidas y lenguaje armónico, reapareciendo las acciones fonéticas, con gritos y tumultos en medio de un ambiente progresivamente tenso, siniestro y oscuro, multiplicado en sus niveles de significación con una capa en tenuto de las cuerdas y apuntes instrumentales dispersos; especialmente, de maderas y percusión: esos apuntes que muestran a un ensemble ya sin orquesta, como un individuo (múltiple, en todo caso) que se ha liberado de su entorno. Dos de las mejores agrupaciones de Fráncfort, el Ensemble Modern y la hr-Sinfonieorchester, se unen aquí a las órdenes de Ilan Volkov para ofrecernos una versión espectacular, registrada en la Alte Oper de la ciudad del Meno el 23 de noviembre de 2017.

 Kelimeler 

Kelimeler (2013-14, rev. 2017), para cinco voces, es una de las escasas piezas vocales de Zeynep Gedizlioğlu; una partitura cuyo texto fue escrito por la propia compositora a partir de los conceptos de voz y oscuridad, por medio de los cuales se adentra en los límites de lo posible y lo imposible en el acto de componer, por lo cual se convierte en todo un proceso de revisión de la propia Gedizlioğlu como identidad creadora a través del mundo de relaciones y oscuros lapsos que se tienden entre los miembros del quinteto vocal; aquí, unos impresionantes Neue Vocalsolisten de Stuttgart, agrupación que encargó esta partitura para su estreno en el Festival ECLAT del año 2014. De nuevo, y como en otras partituras coetáneas, volvemos a encontrar en el trabajo de Zeynep Gedizlioğlu improntas de los ritmos turcos, así como de su acervo armónico, por medio de melismas vocales y entonaciones que descienden hasta lo microtonal; al tiempo, de forma poética y dramática. Por la plétora de efectos vocales que aquí se utilizan, es difícil no evocar los Nonsense Madrigals (1988-93) de György Ligeti: unas piezas que comparten no pocos giros técnicos y hasta expresivos con estas Palabras (pues tal sería la traducción del vocablo turco Kelimeler). La lectura de los Neue Vocalsolisten, como era de esperar en ellos, es de un virtuosismo arrollador, uniendo ecos clásicos, populares y grandes dosis de humor. La gama de colores y efectos que aquí despliegan convierten su quinteto no sólo en un entramado densamente polifónico en cuanto a lo vocal, sino en toda una polifonía de estilos musicales: muchos de los cuales hemos ido escuchando a los propios cantantes de Stuttgart en sus discos a lo largo de los últimos años, por lo que este quinteto no es tanto —diría— una duda sobre los límites de la propia compositora, como una magnífica muestra de su inserción en tantas corrientes verdaderamente proteicas en la historia de la música.

 Sights of Now

Si Verbinden und Abwenden presentaba una plantilla poco habitual, qué decir de Sights of Now (2013-17), partitura, en este caso, para dos pianos y cuarteto de cuerda. Comenzada hace ocho años, su arranque evoca el estático inicio de Verbinden und Abwenden; en este caso, a cargo de un cuarteto de cuerda que ya inmediatamente complejiza la escena rítmica en un sentido netamente rihmniano (en concreto, con influencias que se acercan al Cuarteto de cuerda Nº4 (1980-81) del compositor de Karlsruhe). Esa complejidad rítmica es asumida y multiplicada por los pianos y, como en el caso del Rihm camerístico, estamos ante una música de un enorme virtuosismo y pulsión rítmica. A mayores, hay pasajes de una muy bella exploración tímbrica que, sin llegar a las técnicas extendidas, utiliza los rangos armónicos para mostrarnos un violonchelo, el del siempre enorme Pierre Morlet, que parece hasta un contrabajo, mientras que en el piano las resonancias alcanzan una gravedad de lo más cavernosa. Frente a ese mundo tan obscuro, Gedizlioğlu nos ofrece otros pasajes con súbitos contrastes de lo más agudo y centelleante; todo ello, uniendo los parámetros relacionados con el ritmo y el timbre de un modo a caballo entre el acervo turco y la música contemporánea europea (basculando la pieza, a medida que se desarrolla, hacia esta última, como muestra un trabajo en los pianos que, progresivamente, y a lo largo de los 10:52 minutos que dura Sights of Now, se va acercando no sólo al universo de los Klavierstücke de Wolfgang Rihm, sino a las mismísimas piezas para piano de Iannis Xenakis, hasta atravesando ecos que diría schubertianos en los momentos más danzables de la obra —como su octavo minuto—: pasajes en los que los planteamientos rítmicos del cuarteto no andan lejos de los que conocemos a otro aventajado alumno de Wolfgang Rihm, como Jörg Widmann). Tomoko Hemmi y Yukiko Sugawara, en los pianos, y el excelente Quatuor Diotima nos ofrecen una versión de un refinamiento y una cantidad de matices impresionantes.

 Blick des Abwesenden

Tan interesante recorrido musical culmina con una fantástica partitura para piano y orquesta, Blick des Abwesenden (2018), una pieza en la que, de nuevo (y como su título especifica), Zeynep Gedizlioğlu se vuelve a adentrar en las tensiones entre la presencia y la ausencia; en este caso, del piano y de la propia orquesta como elementos complementarios de lo que, por orgánico y disposición espacial, tradicionalmente se comprendería como un concierto. Sin embargo, las cosas se complican en Blick des Abwesenden, y ya no sólo por los tan peculiares roles que piano y orquesta adoptan a lo largo de la pieza (en la que, en muchos momentos, podríamos pensar que estamos ante un concierto para orquesta con piano obbligato), sino porque dentro de la orquesta los efectivos de percusión tienden un puente especialmente directo con el piano solista, de forma que sus materiales se multiplican y amplifican en la orquesta gracias a estos sets percusivos.

Blick des Abwesenden es una partitura de un enorme virtuosismo, que vuelve a combinar el lenguaje armónico con el ruidismo, si bien prevalece el tratamiento del material por medio de alturas. En Blick des Abwesenden muestra Zeynep Gedizlioğlu una energía desbordante, con momentos de un empuje, una virulencia y una belleza tímbrica subyugantes. Es tal la verticalidad de la partitura y su profusión de texturas, que nos recordará otras estupendas partituras para piano y orquesta del calado de Ausklang (1984-85), de Helmut Lachenmann, con la que comparte una vivacidad y una inventiva perpetuamente renovadas a lo largo de los 20:32 minutos que Blick des Abwesenden dura. Llegados a sus compases finales, la partitura procede a nuevas evocaciones formales del tradicional concierto para piano y orquesta: arquitectura con la que Zeynep Gedizlioğlu juega en diversos momentos de la obra, reformulándola. Tal es el caso de la bella cadencia (cuasi a modo de coda) que la orquesta va punteando rítmicamente en un nuevo guiño a la tradición, si bien en ese proceso de corte más canónico la compositora turca disemina toda una paralela masa de texturas de aire sin tono en los vientos (cual música concreta instrumental) que complejiza los vínculos más directos con el concierto al uso, pero que despliegan capas de técnicas y estilos que no hacen más que darle fuste y perfiles al conjunto de la obra. De un modo circular, ésta termina en el piano que la había puesto en marcha, de forma completamente poética.

 La interpretación de Blick des Abwesenden recogida en este compacto corre a cargo de Tamara Stefanovich, aquí soberbiamente acompañada por la hr-Sinfonieorchester; todos ellos, bajo la dirección de Jonathan Stockhammer. Se unen, por tanto, a una nómina de intérpretes, los que conforman este disco, que realmente impresiona, al estar reunido en él lo más granado de la interpretación de música actual. Entre ellos están, sin duda, los intérpretes que nos ofrecen una versión de Blick des Abwesenden espectacular, en un registro del 14 de septiembre del 2018 efectuado en la Alte Oper de Fráncfort. Desgraciadamente, en la nómina de compactos como éste que hoy reseñamos mucho tardarán en aparecer (si algún día lo hacen) las orquestas españolas, ya no sólo por lo abandonada que tienen a la mejor música contemporánea, sino por la prácticamente nula presencia que en sus programaciones conceden a las grandes compositoras de nuestro tiempo, ya de la escena internacional (las Chaya Czernowin, Olga Neuwirth, Rebecca Saunders, Unsuk Chin, Clara Iannota, etc.), ya de la española (de Elena Mendoza a Lula Romero, pasando por Inés Badalo, Irene Galindo, Helga Arias y otro largo etcétera). Es impresentable, como sociedad, que tal cosa suceda en todos nuestros auditorios; algo que se agrava porque estamos en un siglo, el XXI, en el que sin duda están en activo muchas de las compositoras con mayor talento (y visibilidad, aunque no en España, donde seguimos bajo un régimen orquestal de corte costumbrista, patriarcal y eurocentrista) de la historia.

 Por lo que a las tomas de sonido se refiere, éstas son, en general, excelentes, si bien resulta harto complejo el registrar los detalles tan refinados que Zeynep Gedizlioğlu nos presenta en partituras como de Verbinden und Abwenden. Por lo que a la edición se refiere, ésta es la habitual de la serie Edition Zeitgenössische Musik, muy completa en cuanto a datos de cada una de estas grabaciones, además de contar con una breve biografía de Zeynep Gedizlioğlu y de un amplio ensayo a cargo de Dirk Wieschollek en el que profundiza en la estética de la compositora turca, así como en cada una de las cinco partituras aquí interpretadas: una nueva muestra de la excelencia que hoy nos ofrecen nuestras mejores compositoras.

 Este disco ha sido enviado para su recensión por Wergo.

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